La Asociación Bancaria, liderada por Sergio Palazzo, ha logrado un nuevo acuerdo salarial con las cámaras del sector financiero que ajusta los sueldos de mayo de 2025 según la inflación oficial. Este pacto representa un incremento del 1,5%, en línea con el índice del INDEC, lo que permite a los trabajadores bancarios mantener su poder adquisitivo en un contexto de desaceleración inflacionaria.
Con esta actualización, el salario inicial del sector bancario asciende a $1.779.351,32, al que se suma la participación en las ganancias (ROE) por $80.365,30, totalizando $1.859.716,62. Este monto es retroactivo a mayo y se liquidará junto con el sueldo de junio. Este esquema de ajuste automático mensual basado en el índice de inflación ha sido acordado entre el gremio y las entidades empresariales para garantizar la actualización constante de los salarios.
En cuanto al aguinaldo de junio, teniendo en cuenta el salario con aumento que se percibe en ese mes (correspondiente a mayo), el mismo deberá partir de los $929.858,31. Por lo tanto, el salario más bajo dentro del convenio bancario será de $2.789.574,83, considerando el incremento acordado.
La paritaria de los bancarios, firmada entre la Asociación Bancaria y las cámaras empresariales ABAPPRA, ABA, ADEBA y el Banco Central, incluye ajustes mensuales automáticos por inflación, aplicables sobre sueldos brutos, remunerativos y no remunerativos, así como la cobertura de todos los adicionales convencionales y no convencionales.
En relación al bono del Día del Bancario, que se paga el 6 de noviembre, con la nueva escala establecida el bono mínimo quedará en $1.586.230,15 y será actualizado mes a mes según el índice inflacionario. Este bono es un reconocimiento a la labor de los trabajadores del sector bancario en su día especial.
En resumen, el acuerdo salarial alcanzado por la Asociación Bancaria con las cámaras del sector financiero garantiza la actualización constante de los salarios de los trabajadores bancarios en función de la inflación oficial. Esto permite mantener el poder adquisitivo de los empleados en un contexto de desaceleración inflacionaria, asegurando condiciones laborales justas y equitativas para el sector.

