Los cazas F-16 en Argentina: una inversión estratégica en proceso
Tras la promoción y posterior presentación en Córdoba, con sus respectivas pasadas sobre Capital Federal y otros puntos del país, los cazas F-16 que compró el Gobierno previo pago de u$s300 millones a Dinamarca no han vuelto a volar. Desde su arribo en diciembre la flotilla de 6 aviones de combate se mantiene en tierra, en los hangares del Área de Material de Río Cuarto, y hasta el momento no hay previstas nuevas operaciones para este semestre inicial de 2026. En el ámbito castrense afirman que la parálisis responde a la decisión de adecuar los sistemas de los aviones y, en simultáneo, la labor de formación de personal técnico y pilotos que demanda ese sistema de armas.
Por estos días, los F-16 permanecen en Río Cuarto, donde vienen siendo sometidos a labores de verificación de sistemas e incorporación de componentes y otros elementos. Mientras tanto, la Fuerza Aérea sigue aceitando la cadena de logística para garantizarse insumos clave ligados a la operatoria de los cazas.
Los aviones en cuestión incorporan el sistema ILIAS, el cual de manera digital integra «inventarios, trazabilidad de componentes y mantenimiento de flota en un único entorno». Dicha arquitectura representa un salto tecnológico al que los militares argentinos aún deben adaptarse.
La Fuerza Aérea licita insumos y espera más aviones F-16
En paralelo, y a través de la Oficina del Agregado Aeronáutico de la Embajada de la República Argentina en los EE.UU., la Fuerza Aérea abrió una licitación para la compra de neumáticos del tren de aterrizaje principal y de nariz de las aeronaves recientemente incorporadas.
«El objetivo es asegurar la disponibilidad de componentes críticos para las futuras operaciones de los cazas asignados al Grupo 6 de Caza, con asiento temporal en el Área de Material Río Cuarto (ARMACUAR)», se indicó.
Por otra parte, el aparato militar argentino mantiene un diálogo fluido con Dinamarca para terminar de diagramar el arribo de la segunda tanda de F-16 adquiridos a esa nación europea. Hasta el momento, se mantiene la idea de que otros 6 cazas lleguen a la Argentina recién en diciembre de este año.
El Gobierno ahora va por helicópteros de Estados Unidos
La decisión oficial de promover el rearme militar también tendrá su continuidad en 2026. Tras la incorporación de los cazas F-16, La Libertad Avanza (LLA) se trazó más objetivos: reactivará las negociaciones con la nación norteamericana para hacerse con helicópteros UH-60 Black Hawk y, en paralelo, avanzará con la incorporación de unidades AW109 italianas.
Para el primer objetivo se plantea reabrir la negociación con Estados Unidos, que quedó en la nada a mediados del año pasado por cuestiones presupuestarias. Para el segundo, en cambio, se acordó financiamiento del Credit Agricole, un banco de crédito agrícola francés, que cubrirá una operación valuada en algo más de 70 millones de euros.
La intención respecto de los Black Hawk es establecer un reemplazo para los helicópteros Bell UH-1H y Huey II. La compra inicial sería de 3 aeronaves, pero con la perspectiva de luego incrementar ese número a 10. A la par, la intención oficial es hacerse con 4 helicópteros livianos AW109, que serán destinados a la Armada.
En resumen, la adquisición de los cazas F-16 por parte del Gobierno argentino representa una inversión estratégica en proceso, con la adecuación de sistemas, formación de personal y logística como pilares fundamentales para su puesta en operación. Además, se vislumbra la llegada de nuevos aviones y la expansión de la flota con helicópteros de Estados Unidos y unidades AW109 italianas, en un movimiento que busca modernizar y fortalecer las capacidades militares del país.
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