Según datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, durante el año 2025 se perdieron más de 66 mil puestos de trabajo en el sector comercial. Esta cifra representa un 7,5% de la caída total de empleo en el país durante ese período.
Por otro lado, un informe de la consultora Ecolatina señala que, si bien el consumo viene mostrando signos de recuperación en los últimos meses, la incertidumbre económica y la falta de incentivos para la inversión continúan impactando en la generación de empleo. Según el estudio, se estima que durante el primer semestre de 2026 se perderán al menos 25 mil puestos de trabajo en el sector comercial.
Además, la creciente competencia de las importaciones puerta a puerta está generando preocupación en distintos sectores de la economía. Si bien esta modalidad de compra se ha popularizado entre los consumidores argentinos por la comodidad y la posibilidad de acceder a productos extranjeros a precios más bajos, para los comercios locales representa una amenaza en términos de competencia desleal y pérdida de clientes.
Ante este panorama, diversas cámaras empresariales y asociaciones comerciales están buscando alternativas para reactivar el consumo interno y fomentar la creación de empleo en el sector. Propuestas como incentivos fiscales, líneas de crédito accesibles para pymes y campañas de promoción del consumo local son algunas de las medidas que se están evaluando para revertir la situación.
En conclusión, el panorama del consumo en Argentina refleja una realidad compleja, con caídas en el consumo masivo y un crecimiento sostenido del comercio electrónico. Esta dualidad de situaciones impacta en distintos aspectos de la economía, desde la cantidad de locales vacíos en las principales zonas comerciales hasta la pérdida de empleo en el sector comercial. Ante este escenario, es fundamental buscar estrategias que promuevan el consumo interno y la generación de empleo, para lograr un equilibrio en la economía y garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo.
En un periodo de dos años, la cantidad de empleadores registrados en Argentina ha experimentado un descenso significativo, según los datos proporcionados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, se ha observado una disminución de 21.938 empresas, lo que equivale a un promedio de 30 cierres diarios. Este fenómeno se ha visto reflejado en diversos sectores económicos, siendo el transporte y almacenamiento, el comercio mayorista y minorista, y los servicios inmobiliarios los más afectados en términos absolutos.
En términos porcentuales, el sector de transporte y almacenamiento lideró las pérdidas con una contracción del 13,3%, seguido por otros sectores como servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, servicios inmobiliarios y construcción. Esta tendencia a la baja ha tenido un impacto directo en la tasa de desocupación, que cerró el cuarto trimestre de 2025 en un 7,5%, representando un aumento significativo respecto a periodos anteriores.
Además, la informalidad laboral también ha experimentado un aumento, alcanzando el 43% a fines de 2025. Esta situación se ve agravada por la falta de talento adecuado, ya que más del 70% de las pymes afirma tener dificultades para cubrir puestos por esta razón. En este contexto, se observa un cambio de actitud por parte de los empresarios, ya que casi la mitad de ellos considera reducir su plantilla en los próximos seis meses.
La encuesta realizada por el IAE Business School revela que el 31,1% de los empresarios piensa «probablemente» reducir personal, mientras que el 18,5% ya ha tomado esa decisión. Esta situación marca un punto de inflexión en la dinámica del empleo dentro del sector empresarial, reflejando un escenario de mayor cautela y menor previsibilidad.
En resumen, la disminución en el número de empleadores registrados, el aumento en la tasa de desocupación y la creciente informalidad laboral son señales de un panorama económico complicado en Argentina. La falta de talento adecuado y la posibilidad de reducir plantillas en las pymes representan desafíos importantes para el mercado laboral en el país. Es fundamental que se tomen medidas para abordar estas problemáticas y promover un entorno laboral más estable y próspero para todos los sectores involucrados. Los beneficios de la meditación para la salud mental y emocional
La meditación es una práctica milenaria que ha demostrado tener numerosos beneficios para la salud mental y emocional de las personas. A lo largo de los años, numerosos estudios científicos han demostrado que la meditación puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad, la depresión y mejorar la concentración, la creatividad y la empatía.
Una de las principales ventajas de la meditación es su capacidad para reducir el estrés. El estrés crónico puede tener un impacto negativo en nuestra salud física y mental, y la meditación ha demostrado ser una herramienta eficaz para reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Al meditar, las personas pueden aprender a calmarse, a respirar de manera consciente y a enfocar su mente en el momento presente, lo que les ayuda a reducir la ansiedad y el estrés.
Además, la meditación puede ser una herramienta muy útil para combatir la depresión. La depresión es una enfermedad mental grave que afecta a millones de personas en todo el mundo, y la meditación ha demostrado ser eficaz para reducir los síntomas depresivos y mejorar el estado de ánimo. Al meditar, las personas pueden aprender a identificar y cambiar los patrones de pensamiento negativos que contribuyen a la depresión, y a cultivar emociones positivas como la gratitud y la compasión.
Otro beneficio importante de la meditación es su capacidad para mejorar la concentración y la memoria. En un mundo lleno de distracciones constantes, la meditación puede ayudarnos a entrenar nuestra mente para enfocarnos en una sola cosa a la vez y aumentar nuestra capacidad de atención. Numerosos estudios han demostrado que la meditación puede mejorar la función cognitiva y la memoria, lo que puede ser especialmente útil para las personas que sufren de problemas de atención o de memoria.
Además, la meditación puede ser una herramienta muy efectiva para mejorar la creatividad. Al meditar, las personas pueden aprender a desconectar de sus pensamientos recurrentes y a abrirse a nuevas ideas y perspectivas. La meditación también puede ayudar a liberar bloqueos mentales y a estimular la creatividad, lo que puede ser especialmente útil para artistas, escritores y cualquier persona que necesite encontrar soluciones creativas a problemas complejos.
Por último, la meditación también puede ayudarnos a cultivar la empatía y la compasión. Al meditar, las personas pueden aprender a conectarse con sus emociones y las de los demás, a desarrollar la empatía y a cultivar la compasión hacia sí mismos y hacia los demás. La meditación también puede ayudarnos a desarrollar una mayor conciencia de nuestras acciones y de cómo afectan a los demás, lo que puede ser muy beneficioso para nuestras relaciones interpersonales.
En resumen, la meditación es una práctica poderosa que puede tener numerosos beneficios para nuestra salud mental y emocional. Al meditar de forma regular, podemos reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, mejorar la concentración, la creatividad y la empatía, y cultivar una mayor sensación de bienestar y equilibrio en nuestras vidas. Por lo tanto, si estás buscando una forma de mejorar tu salud mental y emocional, la meditación puede ser una excelente opción para ti. ¡Empieza a meditar hoy mismo y empieza a disfrutar de sus increíbles beneficios!
