Construir playas de estacionamiento subterráneas en la Ciudad de Buenos Aires
Hubo intentos hace más de diez años que nunca se concretaron. Con llamados a licitación incluidos. Ahora, el objetivo es parecido y tiene que que ver con generar espacios de disuasión para evitar que más autos ingresen al área central la Ciudad. Por eso, el Gobierno porteño lanzó un llamado a licitación para construir cinco playas de estacionamiento subterráneas.
Serán cedidas a privados por 20 años, que además tendrán la responsabilidad de construirlas, y estarán distribuidas en distintos barrios porteños, en zonas cercanas a centros de trasbordo, como una opción para que miles de automovilistas que llegan desde los barrios de la periferia, o desde el Gran Buenos Aires, dejen sus vehículos y continúen en transporte público.
Reducción de la congestión vehicular
La medida también apunta a reducir la congestión vehicular en una Ciudad con más de un millón de vehículos patentados y alrededor de un millón y medio circulando, y en la que estacionar es un problema, tanto en las calles como en espacios como garajes y cocheras.
Los antecedentes cuentan que hay tres leyes que plantean la construcción de playas subterráneas. Son de los años 2000 y 2009. Plantean la creación de sistemas de estacionamiento y hasta señalan la cantidad de playas vecinales. Algunas con prioridad para vecinos de los barrios en los que se insertarían.
Ubicación de las playas subterráneas
Ahora, el nuevo llamado a licitación tiene como objetivo captar empresas privadas interesadas en construir y operar playas debajo del Parque España, que está en Barracas, en el triángulo comprendido por las calles Baigorri, Amancio Alcorta y Caseros.
También en Lavardén y Los Patos, Parque Patricios, en un predio del Gobierno porteño en el que ahora tiene otros usos y sería un nuevo espacio verde si se avanza con el proyecto de la playa subterránea.
El tercer espacio será el de la Plaza Inmigrantes de Armenia, en Palermo, una zona de alta concurrencia por la oferta gastronómica y cultura que se generó en ese barrio durante las últimas décadas. La cuarta playa será en la Plaza Noruega, de Belgrano, y la quinta en el Parque de la Innovación, en Núñez.
Servicios complementarios y beneficios
Según explicaron fuentes del Gobierno porteño, la mayoría de estos espacios incluirán servicios complementarios como gastronomía, entretenimiento y áreas verdes con espacios para ocio: Además, los pliegos estipulan que haya mejoras mediante la valorización del entorno.
Además, se podrían integrar a la red Blinkay (que ya gestiona el estacionamiento medido) y ofrecer beneficios tarifarios para quienes combinen el uso del parking con el Pase Subte o tarjetas de transporte.
También está prevista una oferta de servicios complementarios, que van desde estaciones de carga para vehículos eléctricos hasta puntos de retiro de e-commerce.
Inversión y desarrollo de proyectos
La inversión prevista para la intervención total está calculada en 60 millones de dólares, y están enmarcada en el régimen de «iniciativa privada», que busca el desarrollo de de proyectos de obra pública, concesiones, servicios públicos, proyectos innovadores o de puesta en valor que son de interés público para la Ciudad, pero con capitales privados.
Como ejemplo desde el Gobierno porteño destacan el Centro de Transferencia de Cargas (CTC) ubicado en el Sur de la Ciudad.
Conclusión
En resumen, la construcción de playas de estacionamiento subterráneas en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires se presenta como una solución innovadora para reducir la congestión vehicular, ofrecer opciones de estacionamiento a los automovilistas y mejorar la movilidad urbana. Con una inversión significativa y la participación del sector privado, se espera que estos proyectos contribuyan a la mejora del entorno urbano y a la promoción de medios de transporte más sostenibles.
