Justicia para Marcelita Iglesias: treinta años de lucha por un fallo histórico
El 5 de febrero de 1996, la vida de Marcelita Iglesias, una niña de tan solo 6 años, llegaba a un abrupto final cuando una escultura de hierro se derrumbó sobre ella en el Paseo de la Infanta. Treinta años después, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un fallo histórico contra el Estado argentino por su muerte, reconociendo sus responsabilidades en el trágico suceso.
De acuerdo con el fallo dictaminado el 26 de noviembre, el tribunal declaró a la República Argentina responsable por «haber incumplido su deber de regular, supervisar y fiscalizar adecuadamente la instalación de la escultura de hierro» que terminó con la vida de la pequeña. Este fallo representa un hito en la larga lucha de la familia Iglesias por obtener justicia para Marcelita.
Compensación y medidas de reparación
Como parte de la sentencia, el Estado argentino deberá pagar a los padres la suma establecida por concepto de gastos médicos y psicológicos, así como crear un espacio conmemorativo y recreativo para la niñez y la adolescencia en memoria de Marcelita. Además, se ordena al Gobierno de la Ciudad la compilación y difusión de la normativa aplicable en casos similares, con el objetivo de prevenir futuras tragedias.
«La Justicia vino desde afuera. Acá ningún juez nos escuchó. Le habíamos prometido a Marcela que mientras estemos vivos íbamos a pedir Justicia por ella. Y se cumplió», expresó Nora Ribaudo, madre de la víctima, en una entrevista con Clarín. Este fallo representa una victoria para la familia Iglesias y un reconocimiento a su incansable lucha por la memoria de Marcelita.
Irregularidades y falta de seguridad
El derrumbe de la escultura de hierro en el Paseo de la Infanta reveló múltiples irregularidades en su instalación y mantenimiento. La estructura, que pesaba más de 200 kilos, presentaba evidentes signos de oxidación y corrosión, y estaba sujeta de manera precaria, lo que contribuyó al trágico accidente que acabó con la vida de Marcelita.
Entre las razones que llevaron al fallo favorable a los padres se encuentran las graves fallas en la seguridad de la escultura, así como la falta de supervisión adecuada por parte de las autoridades competentes. Este caso pone de manifiesto la importancia de la regulación y fiscalización en la instalación de obras públicas para garantizar la seguridad de la ciudadanía.
Un fallo que hace historia
Tras más de tres décadas de lucha y reclamos, la familia Iglesias finalmente obtuvo un fallo que reconoce la responsabilidad del Estado en la muerte de Marcelita. Este caso ha sido emblemático en la lucha por la justicia y la memoria de una niña cuya vida fue truncada de manera injusta.
La resolución de la CIDH en favor de la familia Iglesias representa un paso importante hacia la reparación y la prevención de futuros accidentes similares. La memoria de Marcelita vivirá a través de las medidas de reparación ordenadas por el tribunal, y su legado inspirará a seguir luchando por la justicia y la seguridad de todas las personas.
En definitiva, el fallo de la CIDH en el caso de Marcelita Iglesias es un recordatorio de la importancia de la justicia, la memoria y la lucha constante por un mundo más seguro y justo para todos.
