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Obras Marino Santa María: ¿Desaparecidas?

Obras Marino Santa María: ¿Desaparecidas?

Polémica por la restauración de la estación Plaza Italia

La semana pasada reabrió -después de seis meses de obra- la estación Plaza Italia, de la Línea D de subtes, en Palermo. Un nodo vital en la red de transporte público de la Ciudad y por el que transitan 300.000 personas por día. Trajo alivio a las personas usuarias, pero también sorpresa.

¿Qué pasó con las columnas del vestíbulo, intervenidas por Marino Santa María? Los tonos multicolores que identifican la obra de este reconocido artista plástico porteño fueron reemplazados por un gris que hace combinación con el gris del piso, del metal de la base de las columnas, de los tachos de basura, de las paredes, de los molinetes y el gris de las cortinas metálicas de los locales.

La intervención de Marino Santa María

En 2014 el artista fue convocado por la Ciudad para dejar su huella en la estación. Así, durante tres meses, por la noche, pintó once columnas con motivos botánicos y temáticas faunísticas. Y cada capitel – la parte superior de las columnas- estaba intervenido con la técnica que hizo famoso a Santa María: el mosaico veneciano.

Así, las once columnas y capiteles del vestíbulo «dialogaban» con su entorno, evocando al Ecoparque y al Jardín Botánico.

La reacción de Marino Santa María

No fue consultado ni informado sobre estos cambios en la estación. Sabía que estaba en reparación pero no imaginó que las obras podrían desaparecer: «Me enteré de casualidad, porque mi hija pasa por la estación, y fue quien me avisó. Lamento que la forma de restaurar haya sido desaparecer arte actual», le dijo Santa María a Clarín.

Desde SBASE -la empresa de la Ciudad que tiene a cargo la administración de la red de subtes- informaron que sólo cinco de las once columnas pudieron ser conservadas: «Estaban muy deterioradas, no fue posible salvarlas. Estaban afectadas por filtraciones. Las cinco columnas que pudieron conservarse se encuentran en guarda», explicaron.

El futuro de las obras de arte en el subte

Ya con la seguridad de que al menos una parte de su intervención quedó bajo la guarda del museo, Marino aprovechó el debate que también se dio en redes sociales para reflexionar sobre lo que está ocurriendo con las obras de puesta en valor de las estaciones: «La política cultural respecto a las obras de arte en el subte debe ser comunicada. Hay que pensar en promover una legislación vinculada al arte público en las estaciones, en hospitales, en ministerios, en paliers de edificios. Tenemos naturalizado que las obras está ahí, pero cómo las cuidamos, cómo las protegemos», se preguntó.

Sin embargo desde Sbase aclararon: «Todo lo que se puede recuperar, se recupera, especialmente lo que tiene que ver con murales cerámicos. Se siguen los lineamientos que impone la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos, y de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico. Los que son murales pintados muchos no se pudieron recuperar, debido a que es necesario hacer trabajos de impermeabilización y colocar nuevos revestimientos».

Conclusiones

La polémica generada por la restauración de la estación Plaza Italia pone en relieve la importancia de preservar y valorar el arte público en los espacios urbanos. La necesidad de establecer una política clara y comunicada sobre la protección de estas obras es fundamental para garantizar su conservación a lo largo del tiempo. Es necesario encontrar un equilibrio entre la necesidad de mantenimiento de las instalaciones y el respeto por la obra de artistas como Marino Santa María, que han dejado su huella en lugares emblemáticos de la Ciudad.

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