La triste despedida de Marcela «Tigresa» Acuña a Alejandra «Locomotora» Oliveras
Marcela «Tigresa» Acuña fue una de las primeras voces de este lunes que, consternada por la noticia de la muerte de Alejandra «Locomotora» Oliveras, salió a recordar a su colega, con quien tuvo idas y vueltas, un combate de unificación de títulos en 2008 y un final en paz.
Un legado de fortaleza y superación
«Esto es algo que no esperaba, hasta ayer había evolucionado bien y estaba siguiendo su estado de salud todos los días. Hablaba con su hermano y lo que pasó es terrible. Voy a extrañar su energía y sus frases motivacionales«, remarcó Acuña por TN.
La «Tigresa» recordó además su relación de idas y vueltas con Oliveras, pero subrayó que ambas, por caminos diferentes, trataron de luchar para el crecimiento del boxeo femenino.
Un encuentro que marcó la historia
Ambas boxeadoras se enfrentaron en 2008 en el Luna Park para unificar los títulos que habían conseguido ambas. «Lo que logramos nosotras, no lo logró nadie. Dejamos gente afuera. Cada una, con su particularidad, hizo conocer al boxeo femenino», señaló Acuña.
Aquel enfrentamiento marcó un quiebre en la relación entre ambas, que recién se recompuso hace unos meses.
Una despedida con gratitud y emoción
«Gracias a Dios no me quedó nada por decirle. Le agradecí todo lo que estaba haciendo por el boxeo. Pudimos reconstruir nuestra relación, en caso contrario, hoy me lo estaría lamentando», completó Acuña.
La «Tigresa» había publicado días atrás en su cuenta de Instagram tres posteos dedicados a la «Locomotora», deseándole una pronta recuperación.
El legado de Alejandra «Locomotora» Oliveras
Se enfrentaron el 4 de diciembre de 2008 en el Luna Park, que aquella noche se llenó por primera vez para una cartelera que tenía como atracción principal un pleito entre dos argentinas.
La «Tigresa» se impuso por puntos en un combate de unificación de los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo y el Consejo Mundial de Boxeo de la división supergallo.
Si bien Acuña reconoció que no podía definirse como una “amiga íntima” de Oliveras, contó que en los últimos meses había mantenido “un par de charlas” con la jujeña.
Un legado de fortaleza y superación
Acuña subrayó también cuál era la virtud que más admiraba de su otrora adversaria: “Dentro del boxeo destacábamos su fortaleza, su forma de dar sus mensajes. A algunos les gustaba, a otros no tanto, pero ella era así. Al que le guste, bien; y al que no, también. Ella era auténtica y se mostraba como era y no le importaba a quién le gustaba y a quién no«, afirmó.
En resumen, la partida de Alejandra «Locomotora» Oliveras deja un vacío en el mundo del boxeo femenino, pero su legado de fuerza, superación y autenticidad perdurará en la memoria de quienes la conocieron y admiraron.

