Quién era Lautaro Iván Gómez
El joven trabajaba cuidando caballos y era el menor de seis hermanos. Vivía con su mamá y con sus dos hermanos menores. La ayudaba a ella porque su padre vive en Corrientes hace dos años y viaja cada 15 días de visita.
"Mi cuñado era como mi hermano, era el padrino de mi hija. Él era muy cuidadoso, se asustaba de todo, por eso la primera vez que se vio con esta chica le mandó un Uber. Pero esta vez decidió ir a buscarla, no sé por qué, no conoce esta zona", contó Camila, que está casada con Alberto Gómez, el hermano mayor de la víctima.
Camila vive en San Miguel del Monte y su cuñado, que "era como un hijo más" para su familia, vivía en Ezeiza. Se veían todo el tiempo y hasta viajaban juntos de vacaciones.
La familia de Lautaro pide justicia.
La investigación del caso
La investigación quedó en manos del fiscal Alberto Silvestrini, de la Fiscalía N° 11 de Lomas de Zamora.
Hay cuatro personas detenidas, tres hombres de 48, 40 y 27 años y una mujer de 22. Fuentes de la investigación confiaron a Clarín que los atraparon alrededor de las 2 de la mañana del 27 de octubre cuando circulaban en la Tracker con la que habían cometido el crimen.
Según constató la autopsia, Lautaro recibió un disparo en la cabeza y después lo dejaron "tirado en la vía pública". El auto nunca apareció.
De los detenidos, solo uno declaró y negó haber participado del hecho. El resto se negó a declarar y además de intentar determinar la participación de cada uno de ellos, buscan a dos prófugos.
"No estuvimos conformes con la investigación. Primero se confundieron con otro Lautaro Gómez, después quisieron hacer pasar el hecho como una pelea entre bandas. ¿Qué banda si mi cuñado era muy asustadizo? No se iba a meter en ningún problema", se quejó Camila.
Y advirtió: "Ojalá estén todavía adentro y que se pudran en la cárcel. Ellos se merecen estar adentro, Lauty no se merecía morir".
"Mi suegra está sufriendo muchísimo, él era el andariego de la casa, la acompañaba a comprar, al médico, la llevaba a todos lados. Era el más chiquito. Le agarró un colapso en el hospital cuando lo vio, en el velorio también es horrible lo que estamos viviendo. Para nosotros justicia es que se pudran en la cárcel porque son unos asesinos. Matar así por un auto de mierda, y encima de atrás. No se merecen nada", cerró.
En resumen, la trágica muerte de Lautaro Gómez a manos de los ladrones ha dejado a su familia destrozada y exigiendo justicia. El joven, descrito como trabajador y amoroso, fue víctima de un acto violento e innecesario que ha conmocionado a todos los que lo conocían. La investigación del caso avanza, con detenidos y prófugos involucrados, mientras la familia lucha por encontrar paz y justicia en medio del dolor.
