El fin de una era en Cariló: cierra el histórico Golf Club
El corazón geográfico de Cariló está a punto de cambiar para siempre. Cuando termine abril, sus greens ya no estarán habilitados y pondrán fin a una etapa de deporte y paisaje que, según sus propietarios, se ha vuelto «económicamente inviable»: cierra el histórico Golf Club de Cariló.
Una transformación urbana en debate
Un proyecto contempla en reducir la cancha a 9 hoyos (tiene 18), completamente rediseñada, y destinar un porcentaje del espacio a un loteo residencial con superficies de entre 2000 y 3000 metros cuadrados cada lote, lo que asegura una muy baja densidad poblacional.
Un negocio complejo y una crisis inevitable
La crisis del predio no es nueva. Desde su adquisición en 2018, la administración privada del golf ha lidiado con un esquema de negocio complejo: a diferencia de otros clubes, este no cuenta con una base de socios que aporte cuotas sociales, dependiendo exclusivamente del uso eventual y de los servicios complementarios.
Las pérdidas operativas se sostuvieron durante años con la esperanza de un proyecto de expansión que nunca llegó a materializarse.
El bloqueo legal y la decisión final
La llave que habría permitido sostener la cancha de 18 hoyos era la construcción de un hotel 5 estrellas. Si bien la Municipalidad de Pinamar había dado luz verde a través de la Ordenanza 6087/21, el proyecto quedó atrapado en una red legal.
Una medida cautelar judicial de una entidad vecinal frenó las obras, dejando a la empresa sin la fuente de financiamiento prevista para subsidiar el mantenimiento de las 41 hectáreas de césped y arboleda. Hoy, el expediente está a resolución de la Suprema Corte bonaerense.
La nueva propuesta y el futuro del predio
Ante este bloqueo, el propietario decidió activar el derecho que le otorga la zonificación actual. El terreno está catalogado como Residencial Unifamiliar Cariló (RUC), lo que técnicamente permite el loteo para viviendas particulares.
La propuesta que ya circula por los despachos municipales busca un «punto medio». El plan consiste en reducir la cancha de golf a solo 9 hoyos y destinar el espacio restante a la creación de 56 lotes residenciales para viviendas unifamiliares. De ser aprobado, se mantendrá algo más del 50% del espacio verde original.
Un futuro incierto, pero con esperanza
Desde la compañía aseguran que esta es la única instancia posible para evitar un cierre total y definitivo. «Buscamos compatibilizar el carácter privado del predio con la sustentabilidad económica y la identidad de Cariló», señalaron a través de un comunicado, aclarando que el cierre actual es una «instancia necesaria» para reconfigurar el negocio.
Mientras el último green se prepara para despedir a los jugadores este mes, el expediente administrativo avanza en la municipalidad. El desafío para las autoridades será evaluar si este nuevo loteo respeta el espíritu de la Ley de Paisaje Protegido del coqueto bosque de Cariló.
Un nuevo comienzo con miras al futuro
El rediseño deportivo del campo no será azaroso. Ya se hizo contacto con el estudio estadounidense Dusenberry Design, de Matthew Dusenberry, quien ya conoce el lugar. El diseñador estuvo hace cuatro años: «La última parada de nuestro viaje a Argentina fue el Club de Golf Cariló -escribió-. Un lugar estupendo. Cariló es un pueblo costero, diferente a todo lo que había visto antes. Las dunas de arena fueron reforestadas con pinos hace más de 100 años, creando un paisaje de pinos en medio de las dunas. Un campo de golf magnífico… con muchísimo potencial. Estamos muy entusiasmados con las posibilidades».
La propuesta ahora es un sistema de doble salida y doble bandera, lo que permitirá a los jugadores completar un recorrido equivalente a 18 hoyos al darle dos vueltas a la cancha.
Además, el plan incluye la mudanza y construcción de un nuevo club house para acompañar la renovada fisonomía del predio. El espacio judicializado, en el que se proyectó el hotel, no está afectado por el loteo propuesto. Un dato no menor: hasta tanto se defina el futuro del predio, las 25 personas que trabajan allí conservarán su empleo.
Cerrando un capítulo, abriendo nuevas posibilidades
El proyecto se presentó en febrero a la comuna, el lunes pasado se acercó el informe de impacto ambiental. La decisión está en manos de distintas áreas de la comuna y será debatida finalmente en el Concejo Deliberante. «Si el proyecto avanza -sostuvo Valimbri-, si no hay impedimentos, Cariló volverá a tener su cancha de golf».
En resumen, el cierre del histórico Golf Club de Cariló marca el fin de una era pero abre la puerta a una transformación urbana que busca mantener el equilibrio entre lo privado, lo económico y la identidad de un lugar tan emblemático como Cariló.
