La polémica de las antenas Starlink en los parabrisas de los vehículos
Un clásico del verano para quienes eligen irse de vacaciones en auto es encarar una ruta argentina y, en un instante impredecible pero esperable, perder la señal en el camino. Lo que no era habitual, y empezó a verse con fuerza este año en las camionetas 4×4 rumbo a la Costa, es la llamativa aparición de unos «cuadrados blancos» en los parabrisas.
Son las antenas satelitales Starlink. Habrá conectividad en zonas sin cobertura. Pero también puede haber multa.
La seguridad vial en debate
La creciente popularidad del servicio de Internet del magnate Elon Musk abrió un nuevo frente de discusión en materia de seguridad vial en Argentina. El debate no gira en torno a la tecnología en sí, sino al lugar donde se instalan.
La cuestión central es si llevar este tipo de dispositivos en el campo visual de los conductores está permitido o no por la normativa vigente.
“La ley nacional de Tránsito no habla específicamente de las antenas mencionadas, pero el inciso q del artículo 48 prohíbe transportar cualquier carga o elemento que perturbe la visibilidad, afecte peligrosamente las condiciones aerodinámicas del vehículo, oculte luces o indicadores o sobresalga de los límites permitidos”, explican desde La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Ese artículo funciona como marco interpretativo para evaluar múltiples situaciones que no estaban contempladas cuando la norma fue redactada, pero que hoy forman parte del uso cotidiano de los vehículos. Soportes para celulares, pantallas, carteles y ahora también antenas externas entran bajo ese paraguas legal.
¿Es multa o no es multa?
Clarín volvió sobre la pregunta de si ¿es multa o no es multa tener la antena pegada en el parabrisas? Y la respuesta de a ANSV fue más puntual.
«La ley nacional establece que está prohibido circular con cualquier elemento que perjudique la visibilidad. En el caso puntual de alguna policía provincial que diga específicamente que habrá multa por antenas Starlink, hay que consultarle a esa jurisdicción», apuntaron.
Entonces, quien nos pare, puede decidir o no que se está obstruyendo la veisibilidad con esa antena. Tiene un respaldo legal para hacerlo.
La norma no enumera objetos prohibidos de manera taxativa, pero refuerza la obligación de los conductores de garantizar que nada interfiera con una conducción segura. En ese marco, cualquier elemento colocado en el parabrisas puede ser observado por un agente de control y derivar en una infracción.
Una antena en movimiento
El crecimiento del uso de antenas Starlink en vehículos está vinculado, sobre todo, a viajes largos, recorridos por zonas rurales o actividades laborales que requieren conexión permanente. Muchos usuarios optan por apoyarlas o fijarlas en el parabrisas para facilitar su orientación al cielo y mejorar la señal.
En la web de Starlink en Argentina se puede adquirir el servicio Itinerante, para tener «Internet de alta velocidad estable desde el espacio» mientras se está en movimiento, por a partir de $ 63.000 por mes. Eso es por 100 GB. Si se elige el servicio ilimitado, son $ 87.500 al mes, con impuestos incluidos. El dispositivo está $ 323.400, con el envío.
El kit se llama Starlink Mini y es muy compacto si se trata de una camioneta 4×4. No lo sería si fuese un auto. Son 29.85 cm de alto por 25.9 cm de ancho. Todavía no están disponibles los soportes con ventosas para parabrisas oficiales en el país, pero en Mercado Libre están los de imitación, desde $ 49.890.
Los organismos de control insisten en que no se trata de prohibir la tecnología, sino de regular su uso. Las antenas, al igual que otros dispositivos, deberían colocarse en lugares que no interfieran con la visión del conductor ni con los sistemas de seguridad del vehículo, como airbags o sensores.
En la práctica, la evaluación queda en manos de los agentes de tránsito, que deben determinar si el objeto transportado o instalado afecta la visibilidad.
El mensaje oficial es claro: antes de salir a la ruta o circular por la ciudad, es responsabilidad del conductor asegurarse de que ningún dispositivo, por más útil que resulte, comprometa la seguridad. En materia de tránsito, la regla sigue siendo la misma: si obstaculiza la visión, no está permitido.
Conclusiones
Las antenas Starlink en los parabrisas de los vehículos han generado un debate sobre la seguridad vial en Argentina. Si bien la normativa no las menciona específicamente, es importante garantizar que cualquier dispositivo instalado no afecte la visibilidad ni la seguridad de la conducción. La evaluación de la legalidad de estas antenas queda en manos de los agentes de tránsito, quienes deben velar por la seguridad de todos los conductores en las calles y rutas del país.
