En medio de la controversia y la tensión en el sector yerbatero, Víctor Saguier, presidente de la Cámara de Molineros de Yerba Mate y titular de La Cachuera S.A., ha expresado su postura sobre la desregulación en la industria. Saguier sostiene que la eficiencia debe ser premiada y que aquellos productores que no logren adaptarse deberán considerar una reconversión en sus actividades.
Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, el panorama en el rubro de la yerba mate ha experimentado importantes cambios. El DNU 70/2023 ha eliminado facultades cruciales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), dejándolo sin capacidad de regular los precios y manteniéndolo acéfalo. Esta medida ha permitido que los industriales adquieran la yerba mate verde a precios por debajo de los costos de producción, generando malestar entre los productores.
En las últimas negociaciones, se ha visto que los precios de la hoja verde rondan los 200 pesos por kilo, mientras que el costo de producción asciende a 360 pesos por kilo. Ante esta discrepancia, los productores han manifestado su descontento y preocupación por el futuro del sector, temiendo una posible desaparición masiva de productores y la concentración de tierras en manos de grandes industrias.
En este contexto, los productores yerbateros de Misiones han anunciado una «Semana de Mayo de lucha», con movilizaciones y acampes para exigir un precio justo por la hoja verde de yerba mate y la restitución de las facultades originales del INYM. Además, denuncian que los pagos se realizan con cheques a 90 días, lo que complica aún más la situación financiera de los colonos.
Por un lado, los industriales como Saguier defienden la necesidad de eficiencia y reconversión en el sector, argumentando que el consumidor es quien finalmente determina el precio de la materia prima. Por otro lado, los productores reclaman condiciones justas que les permitan mantener su actividad y sostener sus medios de vida.
La desregulación del INYM y la falta de una autoridad designada desde la asunción de Javier Milei han profundizado las tensiones en el sector yerbatero. Mientras las movilizaciones y reclamos continúan en aumento, la necesidad de encontrar soluciones que contemplen las realidades de todos los actores involucrados en la cadena productiva se vuelve cada vez más apremiante.
En resumen, la situación actual del sector yerbatero se encuentra marcada por la desregulación, los conflictos entre productores e industriales, y la incertidumbre sobre el futuro de la actividad. La búsqueda de un equilibrio entre eficiencia, justicia y sostenibilidad se presenta como un desafío crucial para garantizar la viabilidad de la producción de yerba mate en Argentina.
