La crisis que golpea a todo el sector lechero nacional tiene en Lácteos Verónica a uno de sus casos más dramáticos. En paralelo a lo que ocurre con SanCor, en estado de quiebra y ya cotizada para su venta, el rojo de La Serenísima y la reducción del negocio local que implementó Saputo, la firma santafesina acumula más de un semestre de parálisis y en ese lapso interrumpió prácticamente por completo el pago de los salarios.
Lácteos Verónica: una situación crítica
Al mismo tiempo, la compañía propiedad de la familia Espiñeira sigue acumulando más de 3.800 cheques rechazados por falta de fondos. Recientemente, los empleados de Lácteos Verónica se movilizaron frente a los Tribunales de Rafaela para reclamar el pago de sueldos adeudados y exigir una intervención más rápida de la Justicia ante la crisis que afecta a la firma. Varios operarios debieron reinventarse como remiseros, albañiles e incluso panaderos para poder tener algún tipo de ingreso mientras se define el destino de la lechera.
Deuda salarial y movilización de los trabajadores
Durante la concentración en Rafaela, los trabajadores entregaron un petitorio a la Justicia Penal solicitando que se aceleren las investigaciones y se determinen las responsabilidades de los dueños de la compañía, a quienes acusan de haber vaciado la empresa y abandonado sus obligaciones laborales.
«Estamos reclamando cobrar lo que nos corresponde y que la Justicia actúe de una vez por todas», expresaron los manifestantes. En paralelo a ese pedido, distintos empleados de la firma expusieron, también, que debieron dedicarse a otras actividades para tener algún tipo de ingresos en sus respectivos hogares.
Crisis financiera y desafíos laborales
«Estamos reclamando cobrar lo adeudado, ya son seis meses sin percibir un peso. Queremos que la Justicia haga su trabajo de una vez por todas», expresó José, uno de los delegados de Suardi.
Precisamente, en esa localidad de Santa Fe alrededor de 88 empleados presentaron un reclamo colectivo contra Lácteos Verónica ante el Juzgado Laboral de San Cristóbal.
«Lo que queremos es la continuidad laboral, que la planta siga funcionando. Es una localidad chica y el parate golpea muy duro. No hay circulación de dinero ni oportunidades para reinventarse», declaró Gabriel a medios locales, quien afirmó que ahora intenta mantener la economía familiar a base de changas.
Situación de los proveedores y deuda millonaria
Por estos días, Lácteos Verónica acumula seis meses sin pagar de forma completa los haberes de sus 700 empleados. Al mismo tiempo, sus trabajadores afirman que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.
Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.
Resumen
La crisis en Lácteos Verónica ha dejado a cientos de trabajadores en una situación desesperada, con seis meses de salarios impagos y la incertidumbre sobre el futuro de la empresa. Los empleados han debido buscar nuevas fuentes de ingreso mientras luchan por cobrar lo que les corresponde. La deuda millonaria de la compañía con proveedores y bancos agrava aún más la situación, generando un panorama desolador para todos los involucrados en esta crisis sin precedentes.
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