La reciente tregua entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y La Cámpora ha permitido avanzar en la aprobación del Presupuesto y la ley Fiscal Impositiva de la provincia. Sin embargo, aún queda pendiente el dictamen por el endeudamiento, lo que ha desatado una ardua negociación que involucra a diferentes actores políticos y sectores de la sociedad.
Una Negociación Contrarreloj
En medio de la discusión por el financiamiento, se han puesto sobre la mesa temas como cargos en empresas públicas, sillas en el directorio del Banco Provincia y, especialmente, fondos para los municipios. Muchos intendentes argumentan que no podrán hacer frente al pago de aguinaldos en diciembre, lo que evidencia una profunda desconfianza entre La Cámpora, algunos jefes comunales y la gobernación de cara a las partidas para el año electoral 2027.
En la Legislatura, se ha citado una sesión para tratar el Presupuesto 2026 y el proyecto de Ley Fiscal Impositiva. Si bien estos proyectos han logrado dictamen, el tratamiento del endeudamiento ha sido postergado debido a la necesidad de contar con los votos necesarios, tanto de la oposición como del propio oficialismo.
Presiones y Acuerdos Internos
La presión por lograr los votos para el endeudamiento se hace sentir, ya que se requiere el respaldo de dos tercios de los presentes tanto en Diputados como en el Senado. Esto ha llevado a una intensa negociación interna dentro del peronismo, con figuras como Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Facundo Tignanelli como interlocutores clave.
El tiempo apremia, ya que con la nueva composición de la Legislatura, el oficialismo no podrá contar con los dos tercios necesarios para aprobar la deuda. Por lo tanto, es fundamental cerrar acuerdos antes del recambio para asegurar algunos puestos y fondos para los próximos dos años, incluido el crucial año electoral 2027.
Desconfianza y Demandas
La desconfianza entre La Cámpora y la gobernación se refleja en la discusión sobre el endeudamiento, donde se han solicitado fondos a cambio de apoyar el financiamiento externo. Mientras Kicillof propone repartir un porcentaje a través del Fondo de Fortalecimiento de Inversión Municipal, algunos sectores exigen garantías de fondos fijos para asegurar recursos más allá de la gestión actual.
Las promesas de cargos para la oposición también entran en juego en esta negociación, con disputas por posiciones en diferentes entidades y empresas públicas. La incertidumbre y las demandas de garantías de fondos han complicado las conversaciones, que se presentan como un desafío para todas las partes involucradas.
En resumen, la compleja negociación por el endeudamiento en la provincia de Buenos Aires refleja las tensiones políticas y económicas que atraviesa el territorio. La urgencia por conseguir los votos necesarios, las demandas de fondos y cargos, y la desconfianza entre los actores en juego delinean un escenario desafiante en el que se juega el futuro financiero de la región.
