Lautaro Moschini, más conocido como Moski, es un popular streamer que ha ganado fama en las redes sociales por sus transmisiones en vivo junto a sus amigos Mernuel y Bauletti. Sin embargo, recientemente el trío se ha disuelto debido a la salida repentina de Moski, lo que ha desencadenado una polémica entre los involucrados.
La historia comenzó cuando Moski se despidió entre lágrimas de sus compañeros durante una de sus transmisiones en vivo. Según él, quería alejarse de las cámaras y emprender nuevos proyectos. Esta sorpresiva decisión generó desconcierto en Mernuel y Bauletti, así como en sus seguidores.
Durante algunas semanas, Moski mantuvo un bajo perfil hasta que reapareció en un video de YouTube junto a Dami, conocido como «La Banana Rancia», en un canal con más de 1 millón de suscriptores. En este video, Moski explicó en detalle los motivos detrás de su decisión y habló sobre su nueva vida en Dubái.
Sin embargo, la polémica estalló cuando Mernuel y Bauletti se mostraron furiosos y desilusionados por la forma en que Moski manejó su salida. En un programa en Vorterix, los excompañeros de Moski decidieron abandonar el set 40 minutos antes de que terminara la emisión, argumentando que no podían disimular su estado anímico.
Durante su transmisión en vivo, Mernuel y Bauletti expresaron su malestar diciendo: «Me dolieron las formas. No me mandó ningún mensaje más y ahora me invita a Dubái a través de un video. No pasaron ni dos semanas y ya estás criticando el contenido que hacías, según vos hacemos un contenido de mierda, ahórratelo». A pesar de todo, dejaron en claro que desean lo mejor para Moski en su nueva etapa en el extranjero.
Moski, por su parte, publicó un video de 12 minutos en el que explicó su versión de los hechos y mostró su molestia por la reacción de sus excompañeros. En el video, reveló que se sentía solo, quemado y con problemas mentales, lo que lo llevó a tomar la decisión de alejarse de las cámaras.
El joven también aseguró que intentó comunicarse con Mernuel y Bauletti en varias ocasiones, pero que no fueron receptivos y priorizaron la opinión del público por encima de su bienestar emocional. Moski expresó: «Nunca les importó cómo me sentí, en ningún momento».
En resumen, la historia de Moski, Mernuel y Bauletti es un ejemplo de cómo las relaciones en el mundo de la transmisión en vivo pueden complicarse debido a malentendidos y diferencias de opinión. A pesar de todo, queda claro que cada uno de ellos está buscando su camino y tratando de encontrar la felicidad y el éxito en sus propios términos.
