La inflación en Argentina podría romper la barrera del 1% en agosto, según previsiones del vocero presidencial Adrián Ravier. Este optimismo se basa en la tendencia a la baja en el costo de vida, que el funcionario considera una señal de que «estamos ganando la batalla».
El camino hacia una inflación por debajo del 1%
Ravier respaldó su afirmación con datos concretos, como el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que se situó en 1,1%, marcando un paso importante hacia el objetivo planteado por el presidente Javier Milei de alcanzar una inflación mensual de «cero coma algo» a partir de agosto de 2026. Esta disminución en el IPIM, casi a la mitad del registro anterior, se vio influenciada principalmente por la caída en el sector de hidrocarburos, que experimentó una reducción del 5,3%.
La baja en los precios de la energía reflejó una menor presión a nivel global, especialmente debido a la disminución de tensiones en los mercados por la situación en Medio Oriente. Esta tendencia también afectó a los productos primarios de origen nacional, que cerraron el mes con una variación negativa del 1,2%.
Desafíos en medio de la desaceleración de precios
A pesar de la celebración oficial por la desaceleración de la inflación, la percepción en la ciudadanía no refleja necesariamente esta mejoría. Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, el 86,1% de los argentinos considera que sus salarios continúan perdiendo frente a la inflación, mostrando una brecha entre la realidad cotidiana y las cifras oficiales.
La encuesta reveló diferencias significativas según la preferencia política de los encuestados, con un 70,2% de quienes respaldan al Gobierno afirmando que sus ingresos no superan la inflación, mientras que el porcentaje asciende al 96,6% entre quienes votaron a fuerzas opositoras.
Desafíos económicos y sociales
El informe de Zentrix también reveló que el 50,2% de los participantes se considera parte de la clase baja, reflejando la difícil situación económica que atraviesa una parte significativa de la población. Apenas un 13% de los encuestados afirmó que llega al final de mes con posibilidad de ahorrar, mientras que la mayoría sobrevive hasta la tercera semana, evidenciando las dificultades para llegar a fin de mes.
Los resultados de la encuesta también reflejaron la desconfianza en las cifras oficiales de inflación, especialmente entre aquellos que se identifican como parte de la clase baja, donde aproximadamente el 84% considera que el dato publicado por el INDEC no refleja los aumentos de precios que perciben en sus compras habituales.
Reflexiones sobre la inflación y perspectivas futuras
La inflación de junio se situó en el 1,9%, el nivel más bajo en los últimos 10 meses, lo que representa una desaceleración positiva. Los aumentos en diversos rubros como alimentos, vivienda y servicios fueron los principales responsables de esta variación, demostrando que los ajustes de precios relativos están impactando en el índice general.
Los economistas consultados señalan que el escenario continúa siendo favorable para una disminución sostenida de la inflación en los próximos meses, apoyado por políticas monetarias restrictivas y una mayor estabilidad cambiaria.
En resumen, a pesar de la desaceleración de la inflación y los datos alentadores presentados por las autoridades, la percepción de la población sobre su situación económica sigue siendo negativa. Las diferencias entre la realidad cotidiana de los ciudadanos y las cifras oficiales marcan un desafío para lograr una recuperación económica inclusiva y sostenible en Argentina.
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