En el marco de una reunión del bloque federal portuario organizado por el Ente Administrador de Puerto Rosario (Enapro), el titular de la Agencia Nacional Portuaria, Iñaki Arreseygor, anunció un cambio significativo en la normativa que regula el tráfico de cabotaje en Argentina. Esta modificación permitirá a las embarcaciones extranjeras realizar cargas y descargas en puertos nacionales, marcando un giro en las operaciones marítimas del país.
**Desregulación del Transporte de Cabotaje**
Arreseygor adelantó que el Gobierno emitirá un decreto en los próximos días para desregular el transporte de cabotaje, eliminando el monopolio de los barcos de bandera nacional en estas operaciones. Esta medida abrirá la posibilidad de que embarcaciones extranjeras puedan realizar actividades de carga y descarga en distintos puertos argentinos, promoviendo así una mayor fluidez en el transporte marítimo.
**Impacto en la Industria Portuaria**
La desregulación del transporte de cabotaje ha generado opiniones divididas en la industria. Mientras que algunos sectores industriales y del transporte vinculados a la marina mercante nacional expresan preocupación por la competencia de embarcaciones extranjeras con menores costos, otros ven esta medida como una oportunidad para dinamizar el comercio y aumentar la actividad en los puertos nacionales.
**Beneficios para los Puertos de Rosario y Santa Fe**
El Gobierno de la provincia de Santa Fe ha mostrado su apoyo a la desregulación del cabotaje, argumentando que esta medida podría impulsar la actividad en los puertos de Rosario y Santa Fe, mejorando su competitividad y reduciendo los costos logísticos para las economías regionales. Se espera que esta apertura del sector permita maximizar el tráfico comercial proveniente de países vecinos como Brasil, Paraguay y Bolivia.
**Compromiso del Gobierno**
Arreseygor se comprometió a tener en cuenta las propuestas y planteos de las autoridades portuarias provinciales en la nueva licitación de la hidrovía, asegurando que los nuevos pliegos contemplarán cambios respecto a los términos y condiciones del texto legal actual. Sin embargo, queda la incertidumbre sobre si estas promesas se materializarán en acciones concretas que beneficien a los puertos públicos del interior del país.
En resumen, la desregulación del transporte de cabotaje en Argentina representa un cambio significativo en las operaciones marítimas del país, con el potencial de impulsar la actividad portuaria, mejorar la competitividad de los puertos y reducir los costos logísticos para las economías regionales. Es necesario seguir de cerca el desarrollo de esta medida y su impacto en el sector marítimo nacional.
