El impacto de la inflación mayorista en la economía
«TSUNAMI DE CHANES», (sic) escribió Javier Milei en su cuenta de X al rato de que se conociera el dato de inflación mayorista de febrero, que dio 1,0%. En enero pasado había sido del 1,7 por ciento.
El festejo en mayúsculas no fue exclusivamente por el número divulgado por el Indec. Respondió a un posteo previo de Felipe Núñez, asesor de Luis Caputo en el ministerio de Economía.
«Siendo más precisos, la inflación mayorista mensual dió 0,979%. Así que la inflación arrancó con 0, antes de agosto. El Presidente nuevamente tuvo razón», escribió Núñez, un funcionario que suele ser «picante» en las redes sociales.
Con su posteo, el Presidente se sumó a la reivindicación, a pesar de que la promesa presidencial fue de llevar a «0» a la inflación minorista.
¿Por qué bajó la inflación mayorista?
La clave para comprender la desaceleración de la inflación mayorista hay que encontrarla en lo que pasó con los productos importados.
Los bienes que llegan desde el exterior registraron una deflación de 2,7% en febrero.
Los productos nacionales registraron un alza de tan sólo el 1,3%.
Para terminar de comprender el dato del 1,0% de inflación mayorista hay que saber que los precios de la energía subieron nada menos que el 7,1%, por efecto de la quita de los subsidios en el sector.
¿La tendencia impactará en las góndolas de supermercados?
«Este dato en los precios mayoristas debería ralentizar la inflación futura», apuntó Menescaldi.
«El impacto va a ser por las importaciones que tuviste en el mes, el resto ya acumulado en stocks queda a precio viejo, más las tasas de interés que juegan su partido», añadió el economista en diálogo con iProfesional.
Luis Caputo también festejó en las redes sociales. «La suba mensual del IPIM es la menor desde mayo de 2025, cuando el indicador había registrado una baja de 0,3%. Asimismo, se trata de la tercera vez desde junio de 2020 en que el IPIM muestra una variación mensual de 1% o menor», posteó.
Sube el petróleo, sube la nafta: el impacto en la inflación
Durante la primera quincena del mes, las compañías aumentaron los precios de la nafta entre 8% y 10%, dependiendo la marca y la zona del país.
Por la guerra en Medio Oriente, el precio del crudo tipo Brent, de referencia para la Argentina, cerró ayer en u$s100.
El valor (en pesos) del litro de nafta súper ya supera los $1.800 en el área metropolitana, mientras que la versión premium y el diesel premium ya superan con comodidad los $2.000 por cada litro.
Recomposición de márgenes: lo que viene
«La inflación mayorista continuó por debajo de la minorista en bienes: 1% vs. 2,3% en febrero. Esto ocurre hace 5 meses de manera consecutiva, por lo que cabe pensar que esta dinámica esconde cierta recomposición de márgenes del sector minorista, los cuales se habían comprimido fuerte entre mayo y septiembre de 2025», apuntó un informe de la consultora LCG.
El dólar estable, no obstante, debería jugar un rol favorable para la desaceleración de los precios minoristas.
«La estabilidad cambiaria quita presión sobre los bienes transables y por ende sobre el índice de inflación mayorista, donde el peso de estos es más relevante. No obstante, ajustes de tarifas y combustibles y una inercia todavía alta en el segmento minorista impondrán un piso a la convergencia. Para este 2026 proyectamos una inflación mayorista anual en torno al 30% medida a diciembre», concluyó la consultora dirigida por el economista Javier Okseniuk.
En resumen, la inflación mayorista ha mostrado una desaceleración significativa debido a factores como la deflación en productos importados y el aumento moderado en productos nacionales. Sin embargo, el alza en los precios de la energía y los combustibles podría impactar en la inflación minorista en el corto plazo, a pesar de la estabilidad cambiaria.
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