Una polémica que no termina
La historia de nunca acabar. Una polémica que engendra otra. Este domingo, Estudiantes de La Plata visitará al «flamante campeón» Rosario Central y, para condimentar aún más el clima, la AFA decidió obligar al Pincha a realizar el tradicional «pasillo» para recibir al Canalla en el Gigante de Arroyito. Un detalle nada inocente si se tiene en cuenta que el León fue el único club que cuestionó públicamente la coronación.
Para la institución que preside Juan Sebastián Verón, la orden cayó como una ironía. Y alguien que no suele dejar pasar la oportunidad de sumar leña al fuego volvió a aparecer en escena: Pablo Toviggino, mano derecha de Claudio «Chiqui» Tapia y especialista en chicanas por redes sociales. El tesorero de la AFA publicó en X el comunicado oficial de la Liga Profesional y, sin mencionar al presidente del Pincha, lo llamó «Boina multicolor».
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«Que 2026 Te/Nos Espera!! Cuídate mucho, Boina multicolor. Ahora a cumplir el Reglamento que establece el Ente Rector, la AFA. En fin…», escribió, en otra de sus descargas dirigidas a la Brujita.
La imagen que acompañaba el posteo era el comunicado formal dirigido a las autoridades de Central y Estudiantes: «En el partido del próximo domingo 23 de noviembre, en la salida de los equipos, se realizará un pasillo entre jugadores visitantes y niños escolta para recibir al recientemente designado ‘Campeón de la Liga 2025’…”.
La respuesta de Estudiantes y la controversia
El contraataque no tardó mucho. Desde Viamonte, el hombre fuerte del Consejo Federal reposteó la carta pincharrata y aseguró que la votación sí existió, y que Estudiantes estuvo representado por el vicepresidente Pascual Caiella. De paso, subió el tono contra Verón con su clásica mezcla de ironía, pelea y folklore en llamas.
«Sir Sir Sir!! No podías quedarte atrás, tenías que ser parte de la campaña mediática de desestabilización y terrorismo contra la AFA y sus dirigentes. Dale, Miamense, vení a una reunión del Comité Ejecutivo así conocés la dinámica del fútbol argentino, que te hizo ser quien sos. Pecho frío!! Me olvidaba: sí se votó, por unanimidad, con tu club presente. En fin…», escribió el dirigente santiagueño, resucitando el histórico mote inglés que persigue a Verón desde sus años en Manchester y aquel cruce con Inglaterra en Corea-Japón 2002.
El mural vandalizado y las repercusiones
La sorpresa del jueves todavía seguía flotando en el aire cuando una imagen empezó a recorrerse entre celulares rosarinos: el mural de Ángel Di María en El Torito, el club de barrio donde Fideo empezó a patear una pelota, había amanecido vandalizado. «Ladrón, mercenario», podía leerse sobre la pintura negra que tapaba el dibujo con el gol de la final de Qatar 2022. Otra muestra del clima enrarecido que dejó la designación de Rosario Central como campeón de la Liga 2025.
La escena llegó apenas un día después de que una comitiva canalla —encabezada por el presidente Gonzalo Belloso y acompañada por el arquero Jorge Broun— saliera de las oficinas de la Liga Profesional con un trofeo bajo el brazo. Un título inesperado, porque nadie sabía que esa estrella estaba en disputa, pero celebrado como si hubiese sido anunciado meses atrás. El Canalla fue el mejor equipo en la tabla anual de Apertura y Clausura, y por eso «Chiqui» Tapia y la dirigencia de la AFA lo proclamaron campeón sin demasiada ceremonia… ni mucho consenso.
Reflejo de una semana turbulenta
Todo ocurre en medio de una semana donde la AFA quedó otra vez bajo la lupa. Al episodio Central–Estudiantes se sumó el arbitraje de Barracas Central vs. Huracán, donde el equipo ligado a Tapia recibió dos penales polémicos que le permitieron empatar y seguir con vida en la lucha por un lugar en la Copa Sudamericana 2025.
En medio de una controversia que parece no tener fin, el fútbol argentino se ve envuelto en una serie de disputas y desencuentros que han marcado la semana. Desde la decisión de la AFA de obligar a Estudiantes a realizar el tradicional «pasillo» para recibir a Rosario Central, hasta el vandalismo del mural de Ángel Di María en Rosario, los acontecimientos han generado indignación y debate en el ambiente futbolístico. Mientras tanto, la pelota sigue rodando, pero las tensiones y controversias parecen tener tanto protagonismo como los propios partidos.
