Lo que pasó en Las Vegas, esta vez, no quedó en Las Vegas. La Fórmula 1 llega a Qatar para disputar su penúltima fecha y quizás conocer a su nuevo campeón. Pese a la descalificación de los McLaren el domingo pasado, Lando Norris mantiene una interesante ventaja de 24 puntos frente a su compañero Oscar Piastri, que parecía destinado a darle a Australia su primer campeón mundial desde Alan Jones en 1980 tras llevarse cuatro de las seis primeras carreras y ser el líder del Mundial hasta hace un mes, y sobre Max Verstappen, el tetracampeón que sabe de definiciones ajustadas y renació después de «regalar» la primera parte del año. Aunque el inglés sea el favorito de las matemáticas, de lo que no hay dudas es de que cualquiera será merecido: entre los tres se llevaron 20 de las 22 fechas del Mundial (las otras dos las ganó George Russell) y con 58 puntos en juego (33 en Lusail por los ocho de la Sprint Race y 25 en Abu Dhabi) las variantes son múltiples.
Hace unas semanas, el campeón de la F1 parecía cosa juzgada; o, al menos, estaba claro que un piloto de McLaren levantaría el trofeo antes de que la temporada terminara, el 7 de diciembre en Yas Marina, el lugar donde Verstappen fue campeón por primera vez, impidiéndole a Lewis Hamilton un octavo e histórico título. Sin embargo, el primero en caer del pedestal fue Piastri, cuando Norris lo desplazó de la punta del campeonato tras ganar en México. Pero el tetracampeón se metió en una contienda de la que estaba fuera de carrera en agosto, con apenas dos triunfos en 15 carreras. Aunque Red Bull no tiene el mejor auto, sí tiene al mejor piloto y Mad Max ganó entre el GP de Italia y el de Las Vegas -incluidos ambos- cuatro de los últimos siete posibles.
¿Las papaya rules se devoraron a sus candidatos? Era claro que, en una lucha sin piloto número 1 confirmado desde el pitwall, se quitarían puntos entre sí, lo que mantendría a Verstappen en el ring pese a su mal arranque. Pero lo que ocurrió fue aún más curioso: comenzó a circular el supuesto de que el equipo beneficiaba a Norris metiéndole mano al auto de Piastri, para que no pudiera mantener ese rendimiento apabullante. Una afirmación descabellada digna de redes sociales. Lo que no puede descartarse es que en esta batalla con un título en juego, entre dos inexpertos en la materia, pueda haber riesgos, como cuando en Canadá Norris chocó de atrás a Piastri o cuando en la Sprint de Austin ocurrió al revés, lo que podría perjudicar al equipo y ayudar a Verstappen.
Ahora, entonces, vamos a las combinaciones. Primero, lo más simple: si Norris (390 puntos) termina el GP de Qatar con 26 o más de ventaja sobre sus escoltas, será campeón el domingo; no puede, en cambio, consagrarse durante la Sprint Race. Lo que necesita, básicamente, es conseguir dos puntos más que Piastri y Verstappen, como sería ganar la carrera y terminar en el top 3 el sábado; o un punto y el triunfo el domingo.
¿Qué pasa si se va de Lusail con 25 puntos, la misma cantidad que quedará en juego? El criterio de desempate en la F1 es la cantidad de triunfos y, en caso de mantenerse la igualdad, segundos puestos. Hasta acá esa ecuación está así: Norris tiene 7 victorias y 8 segundos puestos;Piastri, 7 y 3; y Verstappen, 6 y 5.
Aunque Stroll dijo que “este cambio de liderazgo es una decisión mutua en beneficio del equipo”, los fanáticos se preguntan por qué, cuál es el propósito de tener al mejor del mundo en la construcción de un auto puesto en un cargo que lo pone a la cabeza del equipo y debajo de los flashes de las cámaras, lejos del trabajo minucioso de la fábrica. La respuesta, quizás, llegue en 2026.
En la recta final del campeonato de Fórmula 1, la emoción y la incertidumbre están a la orden del día. Con Norris, Piastri y Verstappen en la contienda por el título, cada carrera se convierte en un escenario de estrategias, desafíos y sorpresas. ¿Quién se coronará como campeón al final de la temporada? Las combinaciones posibles y las estadísticas anteriores nos dan pistas, pero en la Fórmula 1 todo puede suceder hasta el último segundo. El mundo de la velocidad nos espera con ansias para descubrir quién levantará el trofeo más codiciado en el automovilismo deportivo.