El miércoles pasado, un fuerte operativo policial se desplegó en las cercanías del Congreso de la Nación ante la llegada de manifestantes. Tres marchas superpuestas, una por los jubilados, otra contra la Ley de Glaciares y una por Discapacidad, generaron un caos en el tránsito del centro de la Ciudad. El excesivo despliegue de seguridad de la Policía Federal contrastaba con la menor cantidad de manifestantes presentes.
Desde que asumió Alejandra Monteoliva, el Ministerio de Seguridad decidió dejar de informar detalles sobre los operativos que monta, generando incertidumbre entre los ciudadanos. A pesar de la presencia de las fuerzas de seguridad, los cortes en avenidas y calles alteraron la circulación de automovilistas y peatones.
La presencia de grúas gigantes en la zona llamaba la atención, sumándose al panorama de caos. Las protestas de los jubilados contaron con la presencia de organizaciones sociales que repartieron alimentos, y la presencia política de figuras como Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría.
La protesta contra la Ley de Glaciares también tuvo lugar frente al Congreso, sumando más gente a la concentración. A medida que avanzaba la tarde, los incidentes en el tránsito se multiplicaban, con la autopista 25 de Mayo cortada por el traslado de hinchas de fútbol y la movilización de familiares y trabajadores al Ministerio de Salud.
Además de las manifestaciones, las obras en Microcentro agregaban un desafío más a la circulación. Dos grúas gigantes en la calle San José llamaban la atención, recordando el desplome de una losa en un edificio cercano. Los vecinos se quejaban de la falta de señalización y de los desvíos de colectivos, que afectaban negativamente a sus negocios.
Un incidente adicional se sumó al caos: el incendio de una camioneta en el Bajo porteño, que provocó cortes de calles y un operativo de los bomberos. La falta de coordinación y comunicación por parte de las autoridades generó confusión y malestar entre los ciudadanos.
En resumen, la jornada estuvo marcada por el despliegue policial desproporcionado, las múltiples manifestaciones, las obras en curso y los incidentes en el tránsito. La falta de información clara y la falta de coordinación entre las distintas instituciones contribuyeron al caos generalizado en el centro de la Ciudad.
