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Metal escasea y Wall Street prevé alza récord

Metal escasea y Wall Street prevé alza récord

La realidad del mercado del cobre: escasez inminente

La industria global enfrenta una realidad matemática que debería quitarle el sueño a cualquier inversor atento. Según la consultora S&P Global, estamos a las puertas de un desajuste histórico entre lo que el mundo necesita y lo que las minas pueden ofrecer. La demanda se dispara hacia el cielo, mientras la oferta se estanca irremediablemente.

La proyección indica que para 2035, el mundo consumirá cantidades de cobre que la industria minera simplemente no tiene capacidad de extraer. El déficit se abrirá como una herida, creando una presión alcista sobre los precios nunca vista en décadas.

La Inteligencia Artificial, con sed de metal

Hasta hace poco, el principal argumento para comprar cobre era la transición energética y los autos eléctricos. Pero ha aparecido un jugador nuevo y voraz en el tablero: los centros de datos para Inteligencia Artificial. Estos cerebros digitales consumen energía y requieren refrigeración a escalas monumentales.

Un solo centro de datos de última generación para entrenar modelos de IA requiere toneladas de cobre para su cableado y sistemas. Goldman Sachs estima que la demanda de energía de estos centros crecerá un 165% para 2030. Cada chip de Nvidia que se vende, indirectamente, vende kilos de cobre.

El veredicto de los gigantes de Wall Street

Los bancos de inversión más grandes del mundo han tomado nota y están actualizando sus precios objetivos con agresividad. JP Morgan, en su último reporte, proyecta que la tonelada de cobre podría escalar hasta los 12.500 dólares en el segundo trimestre de 2026. Ven un déficit de metal refinado de 330.000 toneladas métricas para este año.

Bank of America se suma a la ola alcista advirtiendo que los inventarios globales están en niveles peligrosamente bajos. Su pronóstico sugiere que cualquier interrupción en una mina importante podría disparar los precios verticalmente hacia arriba.

Por qué las minas no dan abasto

Uno podría pensar que si el precio sube, las mineras simplemente sacarán más tierra y listo, pero no es así. La realidad geológica es mucho más cruel y compleja que esa teoría económica básica de manual. Las minas existentes enfrentan una caída en la «ley del mineral».

Además, los grandes yacimientos fáciles de explotar ya fueron descubiertos y procesados durante el siglo XX. Los nuevos proyectos enfrentan batallas legales y ambientales que retrasan su apertura por décadas.

La revolución verde y los autos eléctricos

El otro motor que impulsa esta demanda insaciable es la transición hacia los vehículos eléctricos (EV) y las energías renovables. Un auto eléctrico utiliza aproximadamente cuatro veces más cobre que un vehículo tradicional a combustión interna.

La energía eólica y solar también son devoradoras de cobre mucho más agresivas que las plantas de gas o carbón. La «descarbonización» es, en términos prácticos, una «cobrización» masiva de la economía global.

Cómo invertir desde Argentina: la guía CEDEAR

Para el inversor argentino, la buena noticia es que no hace falta tener cuenta en el exterior para capturar esta tendencia. A través de los CEDEARs, podés comprar acciones de las mineras más grandes del mundo usando pesos.

La opción clásica y más líquida es Freeport-McMoRan (FCX), uno de los productores de cobre cotizados más grandes del planeta. Es una empresa estadounidense con operaciones masivas y una correlación directa con el precio del metal.

La gran novedad: el ETF de mineras

Recientemente, la Comisión Nacional de Valores aprobó nuevos CEDEARs que cambian el juego para el inversor minorista local. Ahora es posible invertir en el Global X Copper Miners ETF (COPX) directamente desde tu cuenta en Buenos Aires.

El COPX replica el índice Solactive Global Copper Miners, dándote exposición instantánea a decenas de mineras de todo el mundo. Es la forma más profesional y diversificada de apostar al sector.

Riesgos y estrategia final

Como en toda inversión de alto potencial, existen riesgos que no se pueden ignorar bajo ningún punto de vista. El principal factor de incertidumbre siempre es China, que consume la mitad del cobre de todo el mundo.

La estrategia recomendada por los expertos es la acumulación gradual aprovechando las correcciones de precio del mercado. Comprar en las caídas, pensando siempre en el horizonte lejano de 2030.

El cobre dejó de ser un metal aburrido para convertirse en el petróleo de la nueva era digital y ecológica. La ventana de oportunidad para entrar antes del gran déficit se está cerrando rápidamente este año.

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