Modernización del servicio de transporte privado en la Ciudad de Buenos Aires
A dos semanas de un fallo de la Justicia porteña que obliga a los conductores que trabajan mediante aplicaciones como Uber, Cabify o DiDi a cumplir requisitos equivalentes a los exigidos para taxis y remises, y al Gobierno a elaborar un marco regulatorio, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció cambios en la regulación a través de decretos y resoluciones y del envío de un proyecto de ley a la Legislatura.
El cambio más fuerte será la exigencia de registro profesional para conductores de aplicaciones, que además deberán cumplir requisitos que hasta ahora no eran obligatorios. Y se complementará con la eliminación de tasas y costos de trámites que ahora abonan los taxistas. Además, se sumará un proyecto de ley contendrá una serie de normas tendientes a «aumentar la seguridad, ordenar y modernizar el servicio de transporte privado de pasajeros en la Ciudad».
Reformas clave en el servicio de taxis y aplicaciones de transporte
Del anuncio de las medidas participaron representantes del Sindicato de Taxistas y de las empresas de aplicaciones de viaje. También el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; los legisladores Pablo Donati y Francisco Loupias; y el secretario de Transporte porteño, Guillermo Krantzer.
El servicio de taxis en la Ciudad está regulado por el Título XII de la Ley 2.148 (Código de Tránsito y Transporte). El objetivo es otorgar mayor flexibilidad operativa y menores costos en tiempos y trámites porque, por ejemplo, según se explicó en en anuncio, la renovación anual de licencia, la verificación técnica vehicular, la renovación de la tarjeta de chofer y la verificación del reloj son trámites separados, cada uno con su arancel y su procedimiento. Y hasta hay una exigencia poco conocida que no se cumple y es la del uso del uniforme.
Entre los principales cambios del proyecto está que se va a poder trabajar con vehículos más grandes, de hasta ocho 8 plazas (incluido el conductor), como una camioneta familiar, y se reduce la capacidad mínima de pasajeros a 4 (con el conductor). Hoy es de 5 personas, eso posibilitará que se puedan usar autos más chicos y económicos.
Además, se eliminará la capacidad mínima de baúl o compartimiento de carga requerida; el máximo de plazas permitidas para vehículos accesibles: la necesidad de escribano público para formalizar la operatoria de traspaso de una licencia, que ahora exige escribano público, constancia de radicación y vinculación a BA Taxi.
Tampoco tendrán más vigencia regulaciones que en la práctica no se cumplen, como la obligatoriedad de turnos fijos; el uso de tarjetas físicas identificatorias, que ahora podrán ser digitales. Y otro requisito poco conocido: se quitará la obligatoriedad del uso de camisa en conductores.
Es necesaria la sanción de una ley para la eliminación de la obligatoriedad de constancia de adhesión a BA Taxi, que ya fue concesionada. También para dar de baja las tasas de transferencia, costos de renovación y transferencias de licencias, que no regirán más. Como tampoco las tasas de renovación para conductores de taxis: altas, bajas y otras modificaciones.
Requisitos y medidas de seguridad adicionales
Los vehículos deberán contar con VTV al día y seguro específico creado para estas aplicaciones por la Superintendencia de Seguros de la Nación. Algunas ya ofrecen líneas de seguros para pasajeros transportados a través de bancos.
La novedad más fuerte será que los choferes deberán contar con licencia de conducir profesional, lo que trae aparejado que deberán ser mayores de 21 años. Este requisito no existía hasta ahora, aunque sí rige en otros países.
Para la aplicación de esta medida, se otorgará un plazo de 90 días para el cumplimiento una vez que se publique la resolución con la regulación correspondiente en el Boletín Oficial. El escrito ya está firmado y entraría en vigencia a partir del viernes.
“Durante muchos años, la política fingió demencia, eligió mirar para otro lado. Todos usaban las plataformas y sabían que existían, pero nadie se animaba a ordenar las cosas. Y para los taxis tampoco funcionaba. Los habían dejado atrapados en un sistema lleno de requisitos absurdos y cada vez menos competitivos”, sostuvo Jorge Macri. Y agregó: “La Ciudad que tendría que haber sido vanguardia terminó quedándose atrás. Eso se terminó. Decidimos ordenar el sistema y poner la libertad de los usuarios por encima de las trabas burocráticas. Desde ahora, taxis y aplicaciones van a competir con reglas claras”.
En sus declaraciones, Macri se refiere al conflicto que comenzó hace más de diez años, con el desembarco de Uber, y generó marchas y quejas de los taxistas, y hasta escraches callejeros. Con el tiempo, las protestas se aplacaron y muchos taxistas comenzaron a usar las apps para complementar su trabajo. En la actualidad, según números oficiales, hay 17.000 licencias de taxis vigentes en la Ciudad.
Desde Uber, por su parte, aseguraron haber «sido transparentes con la comunidad sobre lo que ofrece cada uno de los productos disponibles en la app, y con ese mismo espíritu abordaremos los lineamientos de la Secretaría de Transporte». Y agregaron: «La seguridad, la transparencia y el acceso son pilares de nuestro compromiso con quienes eligen Uber. Vamos a incorporar las pautas de la Secretaría de Transporte de forma clara para usuarios y conductores, manteniendo nuestro foco en ofrecer opciones de movilidad confiables y oportunidades económicas flexibles».
En conclusión, las medidas anunciadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires buscan modernizar y ordenar el servicio de transporte privado, estableciendo requisitos y normas claras para conductores y empresas de aplicaciones. Estas reformas buscan mejorar la seguridad, flexibilizar las opciones de vehículos y garantizar un servicio más eficiente para los usuarios, fomentando la competencia entre taxis y aplicaciones con reglas equitativas.
