Impacto de la crisis en la industria cárnica
El mal momento que atraviesa el segmento de la carne en cuanto a las ventas en el ámbito doméstico y las fluctuaciones que muestra el mercado internacional siguen haciendo mella en la actividad y la caja de los frigoríficos nacionales. En Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, los empleados de Euro acumulan más de tres meses sin cobrar sus haberes, lo que ha llevado a 13 operarios con sus familias a instalarse a vivir en la planta de la empresa.
En Bernasconi, La Pampa, el frigorífico local ha aplicado despidos masivos y se espera la llegada de capitales chinos para intentar revertir la crisis que afecta a dicho establecimiento. Por otro lado, el frigorífico Pico, propiedad de Ernesto «Tito» Lowenstein, ha entrado en un estado crítico con deudas multimillonarias y la suspensión de cientos de empleados.
Situación crítica en el frigorífico Pico
El frigorífico Pico posee una deuda en seguimiento especial por parte del Banco de La Pampa de más de $9.000 millones, lo que ha llevado a la suspensión de 450 empleados en la planta de Trenel. Se rumorea que la crisis podría resultar en la venta o alquiler del frigorífico al Frigorífico Gorina, con posibles repercusiones en la producción a partir de febrero.
La situación ha afectado a la economía local, con dificultades para encontrar trabajo y un impacto en otros negocios, como un lavadero industrial de ropa que se ha visto obligado a paralizar sus operaciones debido a la falta de actividad en el frigorífico.
El legado empresarial de los Lowenstein
El frigorífico Pico es propiedad de Ernesto «Tito» Lowenstein y su hijo Alan, representando la séptima generación de una familia con tradición en la industria cárnica. Con una larga trayectoria en el mercado, el frigorífico Pico ha sido reconocido por su calidad y enfoque en la exportación de carne seleccionada.
Ernesto Lowenstein, conocido por crear la marca Paty y el complejo Las Leñas en los años 80, es un empresario emblemático con una amplia experiencia en el sector. Junto a su hermano Alfredo, quien lanzó Pumper Nic en 1994, los Lowenstein han dejado una huella significativa en la industria de la carne en Argentina.
En resumen, la crisis en la industria cárnica ha tenido un impacto devastador en frigoríficos como Euro, en Santa Fe, y Pico, en La Pampa. La falta de pago de salarios, los despidos masivos y las deudas millonarias han llevado a situaciones extremas, como la instalación de trabajadores en las plantas y la suspensión de operaciones. La llegada de capitales chinos y la posible venta de frigoríficos reflejan la lucha por mantener a flote un sector clave de la economía argentina.
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