Violencia en los festejos por la clasificación de la Selección a la final del Mundial
Con cientos de miles de hinchas que coparon las adyacencias del Obelisco, los festejos por la clasificación de la Selección a la final del Mundial se vieron empañados por episodios de violencia. Lo que comenzó como una celebración multitudinaria, terminó con enfrentamientos y agresiones hacia los agentes de seguridad que custodiaban la zona.
Durante el atardecer, se registraron peleas minúsculas entre los propios hinchas y agresiones, pero la situación se intensificó cercano a la medianoche cuando la cantidad de personas en los festejos disminuyó y el alcohol comenzó a hacer efecto. Fue entonces cuando las agresiones se tornaron más violentas, con lanzamiento de piedras y botellas en la Av. 9 de Julio.
Hubo corridas y agresiones hacia los agentes de seguridad que intentaban dispersar a los revoltosos. A pesar de los incidentes, no se reportaron detenidos ni heridos, pero la tensión se mantuvo en el ambiente.
Parte de la contención de la situación fue realizada por simpatizantes que intervinieron para separar a los que buscaban pelearse. La rápida acción de estos hinchas permitió evitar que los enfrentamientos se descontrolaran aún más. Desde la Policía de la Ciudad se confirmó que no hubo agentes heridos como consecuencia de los disturbios.
Celebraciones en todo el país
La concentración en los alrededores del Obelisco se inició pasadas las 18, luego del triunfo de Argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial. La celebración se extendió a lo largo y ancho del país, con festejos en diversas ciudades.
En Córdoba, cerca de 70 mil personas se reunieron en inmediaciones del Patio Olmos para celebrar la victoria de la Selección. A pesar de la presencia de más de 600 policías para custodiar el evento, cerca de las 21 se desencadenaron enfrentamientos entre grupos, con lanzamiento de botellas y disturbios que derivaron en al menos 10 detenidos.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, explicó que se trabajó en conjunto con la Municipalidad para evitar la venta de alcohol, pero la gran cantidad de personas presente hizo difícil controlar la situación. Durante el operativo, se secuestraron más de 1.500 botellas de bebidas alcohólicas y se anticipó que la cifra de detenidos podría aumentar una vez realizado el balance definitivo.
Cierre de los festejos
Los episodios de violencia empañaron lo que debería haber sido una jornada de celebración y alegría por la clasificación de la Selección a la final del Mundial. A pesar de los incidentes, la rápida intervención de algunos hinchas y la actuación de las fuerzas de seguridad lograron evitar que la situación se descontrolara por completo.
Es fundamental recordar que la pasión por el fútbol no debe llevar a la violencia, y que es responsabilidad de todos mantener un clima de respeto y cordialidad en los festejos deportivos. Esperamos que en futuras celebraciones, la alegría y la camaradería sean los protagonistas, y que hechos como los ocurridos en esta ocasión no se repitan.
