Prevén mega aumento en tarifas de peajes, tras privatización de rutas nacionales
La letra chica de los pliegos técnicos de las dos nuevas privatizaciones viales que puso en marcha la administración de Javier Milei ha dejado al descubierto un costado tarifario relevante que impactará en los bolsillos de los usuarios particulares y en los costos de los transportistas de cargas.
Los "valores topes de peaje" para cada cabina de cobro, que fijó la gestión libertaria como referencia para las constructoras que presenten ofertas, contienen aumentos que van de 54% al 215% con respecto a las tarifas actuales.
En algunos trayectos, la habilitación de las nuevas cabinas de peaje que están previstas en las concesiones proyecta elevar el impacto tarifario hasta un 1.746% por la mayor cantidad de veces que los usuarios deberán pagar el valor unitario. Si las ofertas ganadoras de las nuevas concesiones se alinean con los "valores topes", la tarifa para los autos en horario pico desde General Paz hasta el aeropuerto internacional de Ezeiza pasará de $1.300 a $2.000.
En tanto, en el trayecto de la ruta 3 de Cañuelas a Bahía Blanca la cantidad de estaciones de cobro se incrementará de 1 a 6 y de un peaje actual de solo $1.300, los autos pasarán a pagar una suma acumulada que trepará a $24.000. En el caso de la RN 226, desde Mar del Plata a Bolívar, actualmente hay tres peajes que totalizan $3.900; pero cuando desembarque el nuevo concesionario se añadirá una nueva estación de cobro y el total a pagar por un auto en todo el trayecto ascenderá a $16.000.
Los tramos en juego
Los nuevos corredores viales que el Gobierno salió a licitar, tras haber adjudicado las dos primeras concesiones de la autovía del Mercosur y el puente Rosario-Victoria, comprenden los siguientes tramos:
- "Sur-Atlántico-Acceso Sur", de 1.325 kilómetros, que abarca la autopista Riccheri–Ezeiza–Cañuelas y las rutas nacionales 3, 205 y 226.
- "Pampa", de 546 kilómetros de la RN 5 que va desde Luján hasta la capital provincial pampeana.
Actualmente, en todos los trayectos que conforman los tramos en juego hay en funcionamiento 10 estaciones de cobro y cuando pasen a manos privadas se agregarán otras 10 cabinas más. Inicialmente, los tramos Acceso Sur–Atlántico–Sur se iban a licitar por separado, pero para hacer más atractivo el negocio se decidió fusionarlos en un solo paquete.
Obras a realizar por los concesionarios
Las nuevas operadoras privadas deberán ejecutar tres clases de obras agrupadas de la siguiente manera:
- "Iniciales de Puesta en Valor": que comprenden los trabajos para recuperar la transitabilidad y seguridad vial como bacheos, sellado de grietas, eliminación de hundimientos, perfilado de banquinas, reposición de barandas y señales.
- "Obligatorias": reparación de calzadas de pavimento rígido, reconstrucción de distribuidores y recambio de sistemas de iluminación a tecnología LED.
- "Rehabilitación": bacheos profundos, fresados, nuevas bases asfálticas, señalización horizontal e instalación de sensores de tránsito.
Si bien los dos tramos en juego totalizan algo más de 1.800 kilómetros, las obras de ampliación y transformación de rutas en autopistas solo alcanzan a unos 70 kilómetros a lo largo de las dos décadas que durarán las concesiones.
En resumen, la privatización de las rutas nacionales traerá consigo un significativo aumento en las tarifas de peajes, lo que impactará directamente en los usuarios particulares y en los transportistas de cargas. A pesar de las obras que se realizarán, el costo para los usuarios se verá incrementado de manera considerable en los próximos años.
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