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Proyecto criticado y demolido tras décadas de construcción

El ascensor del Obelisco: un hito en su aniversario 90

Una diferencia sustancial se nota en el aniversario 90 del Obelisco. Y tiene que ver con su interior. Desde 2025, un ascensor permite llegar hasta la punta, una tarea reservada para muy pocos durante los 88 años anteriores. Se ascendía por una escalera vertical de 206 escalones, en medio de la oscuridad y las vibraciones de la avenida 9 de Julio. Por eso ahora la celebración será diferente, y el ícono porteño que recibió críticas cuando se inauguró, estuvo a punto de ser demolido, y ahora es una atractivo turístico completo, estará rodeado de actividades y festejos el sábado, cuando se conmemore la fecha exacta desde su inauguración, el 23 de mayo de 1936.

En realidad, el proyecto de incorporar un ascensor existe desde que el arquitecto Alberto Prebisch ideó el monumento para conmemorar los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. El año pasado se dio a conocer una carta del entonces intendente porteño, Mariano de Vedia y Mitre, en la que el 4 de mayo de 1936 le escribía a Ramón S. Castillo, interinamente a cargo del Ministerio del Interior de la Nación: «Existe el propósito de dotarlo de un ascensor interno que permita el acceso del pueblo a la cúspide del monumento».

Ocurrió 89 años después.

La construcción del monumento, en 1936, costó $200.000 moneda nacional. La obra estuvo a cargo de la empresa alemana G.E.O.P.E.-Siemens Bauunion-Grün & Bilfinger y fue levantado en 31 días por 157 obreros.

«Representó un importante desafío técnico para la época. Se hizo sobre el cruce de las actuales líneas C y B del subte de Buenos Aires. Para hacerlo posible, se diseñó un sistema de fundaciones de hormigón armado que permitió distribuir el peso del monumento sin comprometer las estructuras subterráneas ya existentes, en una solución de ingeniería innovadora y disruptiva para la época», dicen ahora desde Siemens, que como Siemens-Bauunion participó también de obras en ambas líneas de subte y de la ampliación de la avenida 9 de Julio.

Es que en el espacio que hoy ocupa la Plaza de la República estaba la iglesia de San Nicolás de Bari. Y su demolición tuvo que ver con la creación de la 9 de Julio como avenida parque para atravesar la Ciudad de norte a sur.

En ese lugar se izó por primera vez la bandera nacional en la Ciudad, el 23 de agosto de 1812, un hecho que se recuerda con una inscripción en una de las caras del Obelisco. En las otras tres se conmemoran la primera fundación de la Ciudad por Pedro de Mendoza, la segunda por Juan de Garay y la federalización de Buenos Aires en 1880.

Edición especial de Corrientes 24 horas

La avenida Corrientes ofrecerá espectáculos entre Callao y Cerrito.

Habrá intervenciones artísticas, música en vivo, artistas itinerantes, lecturas y activaciones culturales. Además, restaurantes, bares y teatros abiertos hasta las 2.

En el sector peatonal de Corrientes, habrá una experiencia inmersiva para recorrer las nueve décadas de historia del Obelisco. Cada estación representará una época distinta de la vida cultural porteña, combinando ambientación, música, personajes e intervenciones performáticas:

La construcción del Obelisco en 1936. Fotos: Archivo General de la Nación.

Visitas guiadas

También se ofrecerán paseos gratuitos y visitas para conocer detalles sobre la creación del Obelisco. Habrá dos salidas; a las 15 y a las 18 que serán con reservar previa en la página del Gobierno porteño.

Al finalizar cada visita guiada, se sortearán 4 pares de entradas para subir al mirador.

En resumen, el ascensor del Obelisco marca un hito en su aniversario 90, permitiendo a los visitantes disfrutar de una experiencia única y completa. La historia y la modernidad se unen en este ícono de Buenos Aires, que sigue siendo un punto de encuentro y celebración para todos los porteños y turistas que lo visitan.

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