El debate sobre el futuro del estadio Luna Park
Luego de la medida “precautelar” dictada a fines del año pasado, que suspendió el inicio de las obras, finalizada la feria judicial acaba de reanudarse el proceso donde se debate el futuro del estadio Luna Park. El expediente, que tramita en la Justicia porteña, analiza si el proyecto se adecua a la normativa vigente en términos de patrimonio histórico.
Las demandas, un amparo colectivo y otro de organizaciones vecinales, sostienen que la iniciativa “afecta la protección patrimonial del estadio”. El Luna Park está catalogado con “Nivel de Protección Estructural” por la Ciudad de Buenos Aires y además es Monumento Histórico Nacional desde 2007.
La polémica en torno al proyecto
Los demandantes solicitan una medida cautelar de no innovar que mantenga la situación actual del predio hasta que haya una resolución definitiva sobre el fondo de la causa.
Los querellantes alegan que el proyecto presentado por el grupo adjudicatario de la concesión del predio “viola la protección del edificio, al demoler la totalidad del interior del inmueble y su cubierta y alterar las fachadas, y construir uno nuevo de mayor altura y volumen, en violación a normas del Código Urbanístico”.
Las organizaciones demandantes también presentaron un informe de los arquitectos Marcelo Magadán y Francisco Girelli, que sostiene que “el proyecto prevé un aumento del 174% de nueva superficie, casi 19.000 m2 adicionales, y un incremento del orden del 36,5% en el volumen, que pasaría de 98.000 m3 a 133.800 m3.”
El proceso de concesión
El estadio pertenece en partes iguales a la Sociedad Salesiana y a Cáritas, representada por el Arzobispado de Buenos Aires. Luego de gestionarlo desde 2013, cuando lo recibieron como legado de Ernestina Lectoure, ambas instituciones definieron darle la concesión, refacción y explotación del estadio a un grupo empresario. Tras un concurso privado, a fines de 2024 resultó adjudicatario el grupo DF Entertainment y Live Nation. El acuerdo fija un plazo inicial de 20 años, con la posibilidad de extenderlo otros 20.
El 6 de enero de 2025, la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos aprobó el proyecto. Más tarde, en agosto de 2025 y por Resolución 1283, la Ciudad habilitó el inicio de las obras, previstas para marzo de este año.
Las críticas y las demandas
Pero a fines de 2025 se presentaron dos demandas contra esta autorización, una del abogado Andrés Gil Domínguez y otra de las organizaciones vecinales Basta de Demoler, Fundación Ciudad y el Observatorio del Derecho a la Ciudad, con el patrocinio de los abogados Jonatan Baldiviezo y Pacífico Rodríguez Villar.
Según Gil Domínguez, las obras previstas «dejan el estadio protegido como una ‘cáscara vacía’, vulnerando el Principio de Autenticidad e Integridad, que obliga a mantener, reparar y restaurar los elementos significativos”.
Conclusiones
En medio de esta controversia, el futuro del estadio Luna Park sigue siendo incierto. Mientras las partes involucradas en el debate presentan sus argumentos, la Justicia deberá determinar si el proyecto de refacción y ampliación del emblemático estadio se ajusta a las normativas vigentes en materia de patrimonio histórico. La resolución final no solo impactará en el destino del edificio en sí, sino también en la identidad cultural y arquitectónica de la ciudad de Buenos Aires.
