El mensaje de paz del Papa en medio de la crisis en el Líbano
Anteponer la paz a todo lo demás, reitera el Papa continuamente en todos sus encuentros en la capital, Beirut, desde que arribó el domingo al Líbano tras visitar Turquía, en el marco de su primer viaje internacional. El Líbano es un país atormentado por la guerra y la violencia, además de grandes problemas económicos, que han llevado en los últimos años a una emigración de unas 800 mil personas, sobre todo jóvenes, en una población de aproximadamente 5.800.000 habitantes.
La visita del Papa y la acogida de los libaneses
Miles de libaneses se agruparon en la mañana de este lunes en las carreteras que recorre el Papa, como ocurrió en la noche del domingo después de su llegada, cuando se dirigía al Palacio Presidencial. Este gesto de acogida y cercanía refleja la importancia que tiene la visita del pontífice en medio de la crisis que enfrenta el país.
El homenaje al monje Charbel Makhlouf
León XIV llegó al monasterio de San Maroun de Annaya en una visita de oración en la tumba de San Charbel, el santo más famoso del Líbano. Arrojar arroz al paso del santo padre subraya una expresión de alegría nacional y cercanía hacia la figura del pontífice y el mensaje de paz que trae, más allá de las diferencias religiosas. El monje Charbel Makhlouf decidió apartarse del mundo y vivir como eremita, dedicado a la oración, el ayuno y el silencio. Su fama de santidad lleva a cuatro millones de peregrinos, también musulmanes, todos los años, a rendirle homenaje, atraídos por su ideal de ascetismo y sus milagros.
El llamado a la paz y la acogida
Ante la tumba del primer santo libanés, León XIV confió a su intercesión las «necesidades de la Iglesia del Líbano y del mundo». Hablando en francés dijo que «para el mundo pedimos paz. La imploramos especialmente para el Líbano y para todo el Levante». Una multitud aplaudió al pontífice, que en una breve intervención volvió a destacar la necesidad de «anteponer la paz a todo lo demás«.
La responsabilidad hacia los jóvenes y los inmigrantes
El Papa habló de la responsabilidad hacia los jóvenes, que está en el centro de las preocupaciones porque son muchos de ellos los que proyectan emigrar del Líbano. Afirmó que «es necesario favorecer su presencia, apreciando su aportación de novedad y dándoles espacio». Habló también de los inmigrantes porque, entre los 5.8 millones de habitantes, hay un millón y medio de refugiados y migrantes. «Lo que han vivido nos obliga a comprometernos para que nadie deba huir de su país debido a conflictos absurdos y despiadados, y para que ninguno que llama a nuestra puerta se sienta rechazado, sino acogido», destacó.
Conclusiones
La visita del Papa al Líbano ha sido un llamado a la paz, la solidaridad y la acogida en medio de una crisis que afecta a la población del país. Su mensaje de priorizar la paz por encima de todo resuena en un momento en el que la violencia y la emigración han marcado la realidad de muchos libaneses. La figura de San Charbel y su ejemplo de vida ascética también han sido destacados durante la visita, recordando la importancia de la oración y la sencillez en tiempos difíciles. En medio de la lluvia y la adversidad, la presencia del Papa ha traído esperanza y un recordatorio de la importancia de construir un mundo más justo y solidario para todos.
