La Unión Europea desaprueba la producción de Productos Libres de Deforestación en Argentina, Brasil y Paraguay
A través del sistema de evaluación comparativa que clasifica a los países según el nivel de riesgo de producir Productos Libres de Deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés), la Unión Europea le bajó el pulgar a la Argentina y a sus socios del Mercosur, Brasil y Paraguay.
En la cuenta regresiva hacia el inicio de la regulación europea anti deforestación, una iniciativa que promete transformar la comercialización de productos de la agroindustria, la Argentina recibió la peor noticia.
"Hoy se ha publicado en Bruselas la clasificación de riesgo país en materia de deforestación por parte de la Comisión Europea", anunció la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y cuestionó que Argentina haya sido clasificada con un riesgo "standard" de forma "injustificada".
"Estudios recientes demuestran que el riesgo de deforestación en nuestro país es despreciable", reflejó la entidad y explicó que el Gobierno argentino presentó la documentación correspondiente ante la Comisión Europea.
En ese sentido, CIARA indicó que continuará trabajando "arduamente" con todos los eslabones de la cadena de valor de la soja para que Argentina sea reconocida como un país de "riesgo bajo".
La calificación que Argentina comparte con sus socios de Mercosur, Brasil y Paraguay, deja a los productos de estos países en desventaja respecto a vecinos como Chile y Uruguay que recibieron la clasificación "riesgo bajo".
De no lograr una recalificación, el producto argentino podría perder valor en el mercado o directamente ser reemplazado por el de sus competidores. Sin embargo, el escenario es confuso ya que Brasil, Argentina y Paraguay superan en producción a Chile y Uruguay.
"Es una medida injustificada porque el Gobierno argentino había demostrado que era de riesgo bajo al igual que Estados Unidos", explicó Gustavo Idígoras, titular de CIARA a El Cronista.
En cambio, países como China fueron mejor calificados, agregó y remarcó que "se ha privilegiado una visión más política que técnica".
El efecto no deseado
En la práctica, la legislación europea que entrará en vigencia a fines del 2025, exigirá a los países proveedores un sistema de trazabilidad con información georreferenciada de las unidades productivas en las cuales se generaron los productos de exportación.
Adicionalmente, el nuevo marco normativo clasificará a los países, o incluso a regiones dentro de ellos, como de riesgo "bajo", "estándar" o "alto". Los productos de países de bajo riesgo estarán sujetos a un procedimiento simplificado de control, el cual se intensificará de manera proporcional en las siguientes dos categorías.
Las sanciones por incumplimiento podrán tener una multa máxima de al menos el 4% del volumen de negocios anual total en la UE-27 del operador infractor, lo que implica que es muy probable que los importadores europeos no quieran hacer negocios con países clasificados como de riesgo "alto" y, ante la posibilidad de elegir entre riesgo "estándar" y "bajo", seguramente priorizarán a este último.
Además de la recopilación de documentación que presentó el Gobierno a la UE a través de la Cancillería y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en el sector privado, CIARA desarrolló una plataforma para garantizar exportaciones de productos del complejo sojero libres de deforestación.
La herramienta en cuestión, denominada Visión Sectorial del Gran Chaco Argentino (Visec), consiste en un sistema georreferenciado que permitirá realizar a nivel nacional una trazabilidad completa de las partidas de soja desde el campo de origen hasta el puerto de embarque.
La industria espera acciones del Gobierno nacional para lograr una recalificación y evitar impacto en mercados y precios.
En resumen, la Unión Europea ha desaprobado la producción de Productos Libres de Deforestación en Argentina, Brasil y Paraguay, lo que podría tener un impacto significativo en la comercialización de estos productos en el mercado europeo y en las relaciones comerciales con países vecinos mejor calificados. El poder de la gratitud: cómo cambiar tu vida con un simple gesto
La gratitud es un sentimiento poderoso que puede transformar por completo nuestra manera de ver la vida y enfrentar los desafíos diarios. A menudo, nos encontramos atrapados en una espiral de negatividad y quejas constantes, sin detenernos a apreciar todo lo bueno que nos rodea. Sin embargo, practicar la gratitud de manera consciente puede tener un impacto profundo en nuestra felicidad y bienestar general.
La gratitud no se trata solo de decir "gracias" por las cosas obvias o materiales que recibimos, sino de reconocer y valorar todo lo positivo que nos rodea, desde las pequeñas alegrías cotidianas hasta los momentos significativos que nos hacen crecer como personas. Cuando adoptamos una actitud de gratitud, comenzamos a enfocarnos en lo positivo en lugar de lo negativo, lo que nos permite ver las oportunidades en lugar de los obstáculos y apreciar lo que tenemos en lugar de lamentar lo que nos falta.
Un estudio realizado por la Universidad de California Davis encontró que las personas que practican la gratitud regularmente experimentan una mayor sensación de bienestar emocional, son más optimistas y tienen una mayor autoestima. Además, se ha demostrado que la gratitud puede mejorar la salud física, reducir el estrés, fortalecer las relaciones interpersonales y aumentar la resiliencia ante la adversidad.
Entonces, ¿cómo podemos incorporar la gratitud en nuestras vidas de manera práctica y significativa? Aquí hay algunas estrategias simples pero efectivas para cultivar la gratitud en nuestro día a día:
- Lleva un diario de gratitud: Dedica unos minutos cada día a escribir en un cuaderno las cosas por las que estás agradecido. Puede ser algo tan simple como el sol brillando en el cielo o una conversación significativa con un amigo. Al enfocarte en lo positivo, entrenas tu mente para ver lo bueno en todas las situaciones.
- Expresa tu gratitud a los demás: No subestimes el poder de unas simples palabras de agradecimiento. Ya sea un mensaje de texto, una nota escrita a mano o una conversación cara a cara, expresar tu gratitud hacia los demás fortalece tus relaciones y fomenta un ambiente de positividad y aprecio mutuo.
- Practica la autocompasión: La gratitud no solo se trata de apreciar lo que tenemos en nuestra vida, sino también de valorarnos a nosotros mismos. Trátate con amabilidad y compasión, reconociendo tus propias fortalezas y logros, por pequeños que sean.
- Vive el presente: La gratitud se nutre en el aquí y ahora, en el momento presente. Conecta con tus sentidos, observa los detalles a tu alrededor y agradece por las pequeñas maravillas que te rodean en este preciso instante.
- Practica actos de bondad: Ser agradecido va más allá de sentir gratitud, también implica devolver esa generosidad al mundo. Realiza actos de bondad hacia los demás, ya sea ayudando a un extraño, donando tu tiempo o recursos a una causa benéfica, o simplemente mostrando compasión y empatía hacia quienes te rodean.
Al incorporar estos hábitos en nuestra vida diaria, podemos experimentar un cambio profundo en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. La gratitud nos permite ver la vida desde una perspectiva más positiva y esperanzadora, nos ayuda a superar los momentos difíciles con fuerza y resiliencia, y nos permite valorar y disfrutar de las pequeñas alegrías que nos rodean en todo momento.
En última instancia, la gratitud es un recordatorio constante de que la vida está llena de bendiciones y oportunidades, si solo aprendemos a mirarlas con los ojos del corazón agradecido. Así que la próxima vez que te sientas abrumado por el estrés, la ansiedad o la negatividad, detente un momento, respira profundamente y enfócate en todo lo bueno que te rodea. Practica la gratitud y observa cómo tu vida se transforma para mejor.
