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Supermercados ceden terreno: ¿Qué comercios ganan en crisis económica?

Supermercados ceden terreno: ¿Qué comercios ganan en crisis económica?

En enero de 2026, el panorama del consumo en Argentina mostró señales mixtas, con un predominio de resultados negativos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas en supermercados cayeron un 1,2% interanual, mientras que los autoservicios mayoristas lograron un leve crecimiento del 1,3%. Esta disparidad en los resultados refleja cambios profundos en los hábitos de compra de los argentinos, quienes buscan alternativas más económicas debido al deterioro del poder adquisitivo.

El Desempeño de los Supermercados

En términos desestacionalizados, las ventas en supermercados retrocedieron un 1,5% respecto de diciembre, marcando la segunda baja en los últimos tres meses y mostrando un enfriamiento del consumo tras un 2025 relativamente estable. El segmento minorista tradicional sigue reflejando el golpe al bolsillo de las familias, con un índice de ventas a precios constantes que confirma la retracción.

En valores nominales, las ventas totales en supermercados alcanzaron los $2,34 billones, con un incremento del 25,1% interanual impulsado principalmente por la inflación. El ticket promedio aumentó a $34.840, reflejando el encarecimiento en las compras, especialmente en rubros como carnes, verdulería, alimentos preparados y panadería.

Los supermercados enfrentan su peor momento en meses, con una tendencia a la baja en las ventas y un aumento significativo en los precios de productos esenciales.

El Buen Momento de los Mayoristas

En contraste con la situación de los supermercados, el canal mayorista experimentó un crecimiento en sus ventas, con un aumento del 0,8% en términos mensuales y del 1,3% interanual. Este canal, que suele ser más elegido en contextos de ajuste económico, ofrece precios más bajos por volumen, convirtiéndose en la opción preferida de consumidores y pequeños comercios que buscan maximizar sus ingresos.

Las ventas totales en mayoristas alcanzaron cerca de $0,34 billones en enero, con un aumento del 25,8% en términos nominales respecto al mismo mes del año anterior. Rubros como carnes, otros productos, almacén y lácteos destacaron por su buen desempeño, atrayendo a consumidores y comercios en busca de precios más competitivos.

La preferencia por los mayoristas se debe a su capacidad de ofrecer precios más bajos por volumen, lo que los posiciona como una alternativa atractiva en un contexto de ingresos ajustados para muchas familias y comercios.

La Confianza del Consumidor en Descenso

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró una caída del 5,3% en marzo, acumulando así dos meses consecutivos de retroceso. Este indicador, que refleja el ánimo económico de los argentinos, se ubicó en 42,09 puntos, evidenciando menos expectativas de mejora y una menor disposición a gastar por parte de los consumidores.

En cuanto a la distribución regional, el Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires mostraron los mayores descensos en el ICC, reflejando un clima de pesimismo económico en estas zonas. A nivel de ingresos, tanto los sectores de bajos como de altos ingresos experimentaron caídas en su confianza, evidenciando un deterioro generalizado en la percepción del entorno económico.

La caída en la confianza del consumidor refleja un contexto de incertidumbre y cautela, lo que impacta directamente en las decisiones de gasto y en la recuperación del consumo en el corto plazo.

Conclusiones

En resumen, el escenario económico en Argentina al inicio de 2026 muestra un consumo con señales mixtas, donde los supermercados enfrentan una retracción en las ventas mientras que los mayoristas logran mantener un crecimiento leve. La caída en la confianza del consumidor refleja un clima de incertidumbre y pesimismo, afectando a todos los niveles de ingresos y regiones del país.

Los argentinos están adaptando sus hábitos de compra en busca de alternativas más económicas y priorizando el volumen sobre la conveniencia. Ante un panorama sin señales claras de recuperación a la vista, la prudencia y la cautela siguen siendo las principales características que guían el comportamiento del consumidor en un contexto económico desafiante.

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