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Textil argentino al borde de la quiebra tras crisis del 2001

Textil argentino al borde de la quiebra tras crisis del 2001

La crisis que atraviesa la industria textil argentina

La crisis que atraviesa la industria nacional sigue sumando empresas históricas. Esta vez fue el turno de A. Mutz y Cía., una tradicional fabricante textil con más de 120 años de actividad, que ingresó formalmente en concurso preventivo después de reconocer ante la Justicia una situación de cesación de pagos y un deterioro financiero que terminó por volver inviable su operatoria habitual.

El impacto de las importaciones en la industria textil local

En la presentación, la empresa describió un escenario atravesado por caída del consumo, inflación, aumento de costos productivos, suba de tarifas y tasas financieras cada vez más elevadas. A eso sumó otro factor que aparece repetido varias veces en el escrito: el fuerte crecimiento de las importaciones textiles.

Según sostuvo la concursada, el nuevo contexto económico profundizó el ingreso de productos terminados provenientes de países como China, Brasil y Bangladesh, con precios imposibles de igualar para buena parte de la industria local.

Cómo logró atravesar el Tequila y la crisis de 2001 pero quedó atrapada en el derrumbe textil

Uno de los aspectos más llamativos del expediente es que la propia compañía reconstruyó cómo logró atravesar algunas de las peores crisis económicas argentinas durante décadas, algo que, según admitió, no pudo repetir esta vez.

La historia de la empresa se remonta a comienzos del siglo pasado, aunque la sociedad actual nació formalmente en 1989, cuando la familia Battagliotto y Alicia María Mutz relanzaron la actividad tras la liquidación de la firma anterior fundada por Amadeo Mutz.

El momento exacto en que la empresa dejó de poder pagar

Dentro del expediente, A. Mutz fijó el 21 de octubre de 2025 como la fecha en la que comenzó formalmente su cesación de pagos.

Según explicó, desde entonces empezó a incumplir cheques diferidos emitidos a proveedores, cooperativas, acreedores y empresas vinculadas al sector textil. También aparecieron obligaciones pendientes con la Asociación Obrera Textil (AOT).

Cheques rechazados, deuda bancaria y temor a quedar fuera del sistema

La crisis financiera llegó a un punto crítico cuando la textil pidió medidas cautelares para evitar que los bancos cerraran sus cuentas corrientes por el rechazo de cheques.

Según surge del expediente, la firma acumula 36 cheques rechazados por más de $69,2 millones.

La lista completa de textiles que también quedaron atrapadas en la crisis

Conclusiones

Aunque cada empresa muestra particularidades distintas, los expedientes empiezan a repetir una misma radiografía: desplome del mercado interno, presión financiera, caída de márgenes, aumento de costos y una competencia cada vez más difícil de sostener frente al avance de productos importados y plataformas internacionales.

El resultado ya se refleja en toda la cadena industrial: fábricas trabajando con fuerte capacidad ociosa, suspensiones de personal, cierre de líneas de producción y empresas históricas que buscan refugio judicial para intentar sostener operaciones en uno de los momentos más delicados que atraviesa el sector en los últimos años.

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