El Cambio en los Campings de la Costa Atlántica
La postal definida por ese laberinto de estacas, sogas y la variedad de siluetas y colores de los iglúes, desplegados bajo un cielo de coníferas y eucaliptos en los campings de la Costa Atlántica, atraviesa esta temporada una etapa de mutación.
Una Nueva Realidad Turística
Refugio democrático de los sectores populares, hoy los campings muestran una geografía invertida: el público de la carpa tradicional está retrocediendo y está siendo desplazado por un turismo de mayor poder adquisitivo que se mueve en motorhomes y casillas rodantes, en general, arrastradas por camionetas nuevas.
Impacto en el Camping Miguel Lillo
En el Camping Miguel Lillo de Necochea, un gigante de 7 hectáreas, la ausencia de bullicio en las parcelas es evidente. La caída del 30% interanual en el número de viajeros refleja la asfixia económica para determinado sector de la sociedad.
El Caso de Estancia El Carmen
Pablo Domínguez, propietario de Estancia El Carmen, aplicó una estrategia exitosa ajustando las tarifas en el momento oportuno y utilizando las redes sociales para atraer al público adecuado, logrando superar los números del año anterior.
El Impacto en los Precios
A pesar de que el costo por persona para acampar en Necochea es relativamente bajo en comparación con otras opciones de hospedaje, la realidad económica ha dejado al público popular sin margen de maniobra, haciendo que el viaje se vuelva inalcanzable.
La Fragmentación del Camping
El verano de 2026 deja una certeza amarga: el camping, espacio de encuentro social, sufre su propia fragmentación con la presencia predominante de motorhomes y casillas rodantes en lugar de carpas tradicionales. El desafío estará en esperar a que la economía devuelva algún día su lugar bajo el sol de la costa bonaerense.
En resumen, la temporada actual en los campings de la Costa Atlántica refleja un cambio significativo en la preferencia de alojamiento, con un público más adinerado ocupando el espacio que solía ser dominado por las carpas tradicionales. La crisis económica ha impactado en la capacidad de viaje del público popular, generando una transformación en la dinámica turística de la región.
