Venta de Propiedades en Buenos Aires: ¿Espacio Verde o Proyecto Inmobiliario?
El gobierno de Javier Milei continúa con la venta de propiedades ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires. Un proceso de desprendimiento de más de cuarenta bienes públicos que fueron considerados «prescindibles» para la gestión nacional. Desde edificios, viviendas, cocheras y locales comerciales, hasta grandes extensiones de tierras.
Algunas de las subastas más resonantes durante 2025 fueron las que se llevaron a cabo en Palermo y en Belgrano; barrios en los que a futuro habrá un fuerte impacto, debido a que se trata de tierras destinadas a proyectos urbanos. En Palermo, más de 4 hectáreas fueron vendidas en 127 millones de dólares; y en la zona de Bajo Belgrano, una manzana entera, por otros 46 millones de dólares. En ambas tuvo intervención Eduardo Costantini, el creador de Nordelta y propietario del Malba.
Pero no todos son grandes proyectos inmobiliarios. A fines de febrero, la Nación buscará desprenderse de una pequeña parcela ubicada en Almagro; una de esas clásicas parcelas porteñas, con 8,66 metros de frente. En este caso, pegado a un lote en esquina, con una profundidad de 27 metros. Un terreno baldío.
La Lucha por un Espacio Verde en Almagro
¿Sólo un terreno baldío? Para los vecinos y vecinas, mucho más: la oportunidad de que esta parcela, que hoy es una suerte de pequeño bosque urbano espontáneo, se convierta en un espacio verde, una micro plaza, un patio urbano. En definitiva, un lugar posible de ser disfrutado a nivel barrial.
Ubicada en Francisco Acuña de Figueroa 981, la parcela tiene incluso un proyecto de ley impulsado por el colectivo «Relieve», integrado por los vecinos. Ya obtuvo la adhesión de cinco legisladores e incluso está apoyado por la Comuna 5 (que integran Almagro y Boedo).
En concreto, el proyecto pide que el Ejecutivo porteño gestione el traspaso de dominio sobre esa parcela y la destine a «la creación de una micro reserva urbana, preservando el arbolado existente y destinando la mayor parte de su superficie a suelo absorbente, verde vivo y flora nativa».
La Necesidad de Espacios Verdes en Almagro
Un pedido que se enmarca dentro de un dato que agobia a los vecinos y vecinas de la Comuna 5: Almagro y Boedo son los barrios con menos cantidad de superficie de espacios verdes por habitante. Según los datos de 2023 del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad (Idecba), el promedio por habitante es de 0,70 hectáreas por cada mil habitantes; en la Comuna 5 esa cifra se reduce a 0,02 ha/mil habitantes.
Tanto Almagro como Boedo tienen sus plazas homónimas, de una manzana, bastante cementadas y obviamente saturada de usos; además, con rejas.
El Futuro de la Parcela en Almagro
No es la primera vez que esta parcela –en desuso desde hace casi 60 años– sale a subasta. La última vez fue en noviembre y quedó desierta. En ese momento la base fue de U$S 472.982; ahora sale a subasta con un valor inferior, de U$S 425.683. Por ley, la AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado, quien lleva adelante el proceso de venta) puede aplicar un descuento del 10%.
El inmueble fue desafectado de la órbita de la Secretaria Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Fue legado al Estado Nacional en los años 50, a través de un «testamento ológrafo» (de puño y letra). En la parcela había una vivienda, que se fue degradando con el paso del tiempo; hoy no quedan practicamente rastros de esa construcción y la vegetación tomó por completo el lugar.
Conclusiones
La movida vecinal y la intención de promover en esa parcela una micro reserva urbana quizá pueda estar desalentando a los desarrolladores urbanos a pujar en la subasta. «No es un terreno privado. Es del Estado y creemos que podría seguir en manos del Estado. No es una locura que Nación se lo ceda a Ciudad», dicen los vecinos.
En Buenos Aires hay varios ejemplos de plazas chiquitas, o entre medianeras. Una de ellas es la Enrique Pichón Riviere, que ocupa dos parcelas: una con salida hacia Avenida Santa Fe, y la otra hacia calle Azcuénaga. La Plaza Monserrat, en México y San José, también ocupa parcelas entre medianeras.
«La Ciudad tiene un déficit dramático de metros cuadrados de espacio verde público, muy mal distribuidos. Particularmente el barrio de Almagro es uno de los más deficitarios. El predio que se está reivindicando -y que se vegetó espontáneamente- puede ser una oportunidad de paliar un poco esta miseria», opinó Fabio Márquez, paisajista, docente y muy reconocido en redes sociales por la difusión que hace del paisaje urbano y del patrimonio natural de la Ciudad (@paisajeante).
«Nuestra ciudad no tiene muchas más posibilidades de terrenos vacantes que puedan ser espacios verdes y las iniciativas ciudadanas son las principales impulsoras de tratar de persuadir a gobernantes para que esto, que no es un gasto, sino que es una inversión a la calidad de vida de quienes habitamos la ciudad, pueda ser tenida en cuenta», remarcó.
La lucha que están dando los vecinos para que la parcela se convierta en espacio verde tiene antecedentes positivos; Manzana 66 es uno de ellos, igual que el Parque de la Estación y el Parque Ferroviario Colegiales. En Almagro cada metro cuadrado posible de transformación -por mínimo que sea- puede ser una oportunidad para dejar el fondo de la tabla en el ranking de los barrios con menos espacios verdes.
En resumen, la disputa por la parcela en Almagro representa un dilema entre la creación de un espacio verde vital para la calidad de vida de sus habitantes y la posibilidad de un proyecto inmobiliario que genere ingresos para el gobierno. La decisión final tendrá un impacto significativo en la comunidad y en el futuro desarrollo urbano de la zona.
