El debate por el estacionamiento a 45 grados en la avenida Belgrano
Los fines de semana, una parte de la avenida Belgrano cambia su fisonomía habitual y genera opiniones divididas entre los comerciantes de la zona. La habilitación del estacionamiento a 45 grados entre Jujuy y Entre Ríos ha sido una medida controversial que busca facilitar el acceso a uno de los corredores comerciales más tradicionales del centro porteño, especialmente vinculado a las mueblerías.
La medida rige únicamente los sábados, domingos y feriados, mientras que de lunes a viernes se mantiene la prohibición de estacionar en ambas manos, como ocurre en todas las avenidas de la Ciudad. Según explicaron desde el Ministerio de Infraestructura y Movilidad, el objetivo es «optimizar el uso del espacio público en días de menor circulación vehicular y acompañar la intensa actividad comercial que se concentra los fines de semana».
Opiniones encontradas entre los comerciantes
Para algunos comerciantes, el nuevo esquema representa una mejora concreta. Mauro, vendedor de La Mueblería Online (LMO), destaca que esta medida ha ayudado significativamente a su negocio, aumentando las ventas los fines de semana. Por otro lado, Guido de Randy Muebles, menciona un mayor movimiento de personas los fines de semana, aunque con matices en cuanto a las ventas.
Sin embargo, la falta de controles y señalización clara es uno de los puntos más cuestionados por los comerciantes de la zona. Selena de Rustik Home y Santiago, un vendedor que prefirió mantener su anonimato, coinciden en que algunos conductores no respetan la modalidad de estacionamiento y que esto puede generar confusiones y riesgos en la seguridad vial.
Prueba piloto con altibajos
Desde el Gobierno porteño afirman que se trata de una prueba piloto que responde a un reclamo histórico de comerciantes y vecinos, con el objetivo de ordenar el tránsito y evitar dobles filas. Sin embargo, la implementación parece avanzar de manera desigual, con falta de señalizaciones adecuadas y problemas de cumplimiento por parte de los conductores.
A pesar de las opiniones divididas y los desafíos en la implementación, la medida podría ser replicada en otras zonas comerciales si se obtienen resultados positivos. La posibilidad de ganar espacios para estacionar en áreas de alta actividad comercial podría ser clave para revitalizar las ventas y mejorar la experiencia de los clientes en la ciudad.
Conclusión
En resumen, el estacionamiento a 45 grados en la avenida Belgrano ha generado un debate entre los comerciantes, con opiniones encontradas sobre su impacto en las ventas y la seguridad vial. Si bien la medida busca mejorar el acceso a los locales comerciales los fines de semana, la falta de controles y señalizaciones claras representa un desafío para su efectiva implementación. Es necesario seguir evaluando los resultados de esta prueba piloto y trabajar en conjunto con los comerciantes y la comunidad para encontrar soluciones que beneficien a todos los involucrados.
