Incógnita y desesperación en Estación Buenos Aires tras el derrumbe
Bajo el control de operativos de seguridad, los vecinos evacuados tras el derrumbe del estacionamiento ubicado en el complejo de Estación Buenos Aires esperan su turno para entrar. Alineados en una fila, tienen sólo 10 minutos para ir a su hogar y agarrar lo que no pudieron tras el accidente. Algunos con valija y bolsos en mano.
Desconsuelo, desesperación y tristeza se perciben en la cara de todos, comparten las novedades y preocupaciones sobre cómo seguirá la situación. Para algunos su estadía en los hoteles brindados por el Gobierno de la Ciudad termina el 11, para otros el 13; el después es una incógnita.
La falta de información y la incertidumbre
“La situación es muy compleja y no nos bajan información, nos enteramos horas o días después por otros intermediarios”, dice Anahí, que vive en el edificio desde el 2023. “Nosotros insistimos, reclamamos para que alguien nos diga algo, si no indagamos no tenemos información”, se suma Hernán a la queja.
Tampoco tienen garantías por parte de la constructora o la administración sobre cuándo podrían llegar a retornar a sus hogares, aún faltan los resultados de los peritajes. “Sabemos que no es algo a corto plazo”, admite Maximiliano Ponce, uno de los vecinos que se mudó al edificio del plan Procrear en octubre de 2023.
La incertidumbre del futuro
“No sabemos qué es lo que va a pasar con nosotros”, dice Ponce, de 51 años, afligido luego de buscar sus posesiones. “Cada vez que uno lo vuelve a relatar, te atraviesa todo el cuerpo. Cuando intentás volver a dormir en una cama que no es la tuya, cuesta un montón”, detalla y revela que hoy a la tarde se reunirán nuevamente con el Gobierno en busca de una respuesta clara.
“Es una incógnita absoluta; hablaron desde un año, dos y hay gente que dice que podemos llegar a no volver”, enfatiza Uriel Miño, 25 años, que actualmente está en la casa de un amigo, ya que “en un hotel no se puede vivir, no se puede lavar la ropa, ni cocinar, es muy chico”.
El dolor y la impotencia de los afectados
“En estos momentos siento dolor y, sobre todo, bronca por la impunidad de esta gente a la hora de operar y el mal momento que nos están haciendo pasar”, confiesa Miño. Siente mucha pena por su mamá de 50 años, quien gracias a Procrear tuvo la primera oportunidad de acceder a una vivienda, pero «se esfumó todo en un segundo».
Hasta el momento, los vecinos se albergan en seis hoteles del Microcentro y les aseguran 3 comidas al día, aunque para muchos la ubicación es una complicación ya que los colegios de sus hijos quedan por la zona de Parque Patricios.
La incertidumbre y la espera
Candela Torrez tiene 27 años y se mudó con su novio, que habita el complejo desde el 2022, hace relativamente poco. Recuerda que el día del derrumbe agarraron a toda velocidad una mochila con sus documentos, un poco de dinero y su gata. Al igual que el vecino anterior, se hospedan hasta el miércoles en el Hotel Regente, que para su suerte, admite mascotas. “Todo es incertidumbre, no sabemos más nada”, resume.
“La verdad es que nosotros no queremos venir más acá, sacar nuestras cosas es muy duro emocionalmente, remueve muchos recuerdos”, expresa Candela y espera saber qué va a pasar una vez que se venza su estadía este viernes. Una cruda realidad que atraviesa a muchos vecinos.
Reflexión final
La incertidumbre, la desesperación y la falta de información son los sentimientos que embargan a los vecinos de Estación Buenos Aires tras el derrumbe del estacionamiento. La espera por respuestas concretas y la angustia por no saber cuál será su futuro en cuanto a la vivienda se convierten en una carga emocional difícil de sobrellevar. La solidaridad y el apoyo mutuo se vuelven fundamentales en momentos como estos, donde la incertidumbre es la única certeza.
