El sector de las empleadas domésticas se encuentra en una situación complicada debido a la falta de actualización de los salarios desde enero. La incertidumbre reina en el ámbito gremial ante la posibilidad de que el gobierno no convoque a paritarias, lo que podría llevar a una licuación de las negociaciones. La precarización laboral, la caída de las horas de trabajo y la pérdida del poder adquisitivo son algunos de los desafíos que enfrentan las trabajadoras del hogar.
Cómo quedaron los salarios para junio
En la escala salarial establecida por la Obra Social del Personal Auxiliar de Casas Particulares (OSPACP), se observa que los ingresos para la categoría de «Personal para tareas generales» se mantienen sin cambios desde enero. Los valores por hora, con y sin retiro, así como los montos mensuales, siguen siendo los mismos a pesar de la necesidad de una actualización salarial. Además, se contempla un adicional por antigüedad y un extra del 30% para aquellas empleadas que trabajan en zonas desfavorables.
Fuerte pérdida del poder adquisitivo de los ingresos
Los paritarios sindicales han expresado su preocupación por la situación actual, donde las subas salariales no han logrado compensar la inflación. La caída del poder adquisitivo de los ingresos ha sido significativa, lo que ha generado un impacto negativo en la calidad de vida de las trabajadoras domésticas. A pesar de las dificultades, los sindicatos buscan una mejora en los ingresos a través de una paritaria que garantice un piso de negociación con los empleadores.
Una actividad con poco «poder de fuego»
La falta de convocatoria a paritarias por parte del gobierno ha generado incertidumbre entre los gremios, quienes temen una posible limitación en las negociaciones salariales. Además, la precarización laboral y la falta de sindicalización han debilitado la capacidad de las empleadas domésticas para hacer valer sus derechos. A pesar de las dificultades, los sindicatos esperan que se retome la discusión salarial en febrero para mejorar la situación de las trabajadoras del hogar.
En resumen, la falta de actualización de los salarios, la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre sobre la convocatoria a paritarias han generado un escenario complicado para las empleadas domésticas. Es fundamental que se establezcan mecanismos que garanticen una mejora en los ingresos y condiciones laborales de este sector vulnerable.

