El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha logrado consolidar una importante masa de capitales en Argentina, como lo demuestra un relevamiento de la consultora Paspartú que reveló un total de u$s94.922 millones entre las iniciativas aprobadas y en análisis técnico por parte del gobierno. Este esquema ha sido fundamental para atraer inversiones a mediano y largo plazo en el país.
El informe sectorial destaca que, entre los proyectos que han pasado los filtros regulatorios, el sector minero acapara el 51% de las asignaciones, seguido de cerca por el segmento del petróleo y el gas con un 42%. El resto de las inversiones se distribuyen en proyectos de energía, siderurgia e infraestructura. Estos números reflejan la importancia de estos sectores en el panorama económico actual.
Hasta la fecha, el Ministerio de Economía ha aprobado 15 proyectos de Vehículos de Proyecto Único (VPU) y ha desestimado solo una postulación. Estos proyectos representan un desembolso inicial de u$s6.860 millones para los primeros dos años, con un total proyectado que asciende a los u$s19.557 millones. Esta inyección de capital promete dinamizar la economía y fomentar el desarrollo de proyectos innovadores a nivel global.
Además, la reciente implementación del Súper RIGI, que requiere una inversión mínima de u$s1.000 millones en activos computables, busca impulsar proyectos de vanguardia en áreas como la industrialización del litio, la producción de hidrógeno verde, la instalación de reactores nucleares modulares y plantas petroquímicas. Estas iniciativas representan un paso adelante en la búsqueda de la diversificación económica del país.
En cuanto a los proyectos en trámite, se identifican 21 iniciativas con inversiones anunciadas por u$s75.365 millones, destacando la provincia de Neuquén como epicentro de las intenciones de desembolso, seguida por San Juan, Salta, Río Negro y Catamarca. La presencia de empresas europeas, canadienses, australianas y chinas en estos proyectos es relevante, aunque se destaca la escasa participación de corporaciones estadounidenses en el escenario actual.
Proyectos como el Vaca Muerta Oil Sur, el proyecto de licuefacción de gas natural flotante en Río Negro y el megadesarrollo de upstream "LLL OIL" en Vaca Muerta, muestran la magnitud de las inversiones previstas y su impacto en la economía nacional. Empresas como YPF, Pan American Energy, GeoPark y Pampa Energía están liderando estos esfuerzos de inversión en sectores clave como el shale oil y la minería.
En el ámbito de la minería metalífera, proyectos como Los Azules en San Juan y Rincón en Salta evidencian el potencial del país en este sector. Sin embargo, el informe de Paspartú señala cierta opacidad regulatoria en la implementación del régimen, lo que podría afectar la transparencia en el acceso a la información pública y la asignación de beneficios fiscales.
En resumen, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Argentina ha logrado atraer una importante cantidad de capitales en sectores estratégicos como la minería, el petróleo y el gas, y la energía. A medida que se aceleran las presentaciones corporativas y se extiende el plazo de adhesión, se espera una mayor dinamización de la economía y la concreción de proyectos de envergadura que impulsen el desarrollo del país.
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