Junio: Inflación por debajo del 2% pero sin alivio claro en el bolsillo
Aunque junio podría traer una inflación por debajo del 2%, el bolsillo todavía no muestra un alivio claro. La mejor prueba está en la carne: entre enero y mayo, el consumo interno cayó 11,1% y absorbió 106.710 toneladas menos que un año antes. En mayo, es cierto, los cortes vacunos bajaron en promedio 0,7%, pero esa corrección todavía no alcanzó para revertir un escenario de precios altos y compra más esporádica en los hogares.
Consultoras proyectan una inflación por debajo del 2% en junio
Varias consultoras privadas detectaron una moderación en los precios durante las primeras semanas de junio y ya proyectan un IPC por debajo del 2%. En esa línea, C&T observó subas acotadas en servicios, transporte y salud privada, mientras EcoGo estimó un índice cercano a 1,9% y Equilibra también detectó una desaceleración en la velocidad de los aumentos. El punto en común es que junio arrancó con menos presión de precios regulados y con una dinámica más estable en buena parte de los alimentos.
La situación de la carne: precios bajan pero el consumo no reacciona
Ahí aparece el dato más incómodo para la calle. Según CICCRA, el mercado interno absorbió 855.750 toneladas res con hueso en los primeros cinco meses del año, una baja de 11,1% frente a igual período de 2025. El informe lo vincula al ajuste de las familias frente a precios acumulados altos y a una pérdida de poder adquisitivo que volvió menos frecuente la compra de carne vacuna en la mesa cotidiana.
La baja de mayo existió, pero fue limitada. El asado retrocedió 1,6% y quedó en un promedio de $17.237 por kilo, mientras otros cortes como cuadril, nalga y picada también mostraron bajas leves. Aun así, CICCRA remarca que la tendencia de fondo no cambió: la carne sigue cara para el estándar argentino y la corrección mensual no alcanzó para reactivar el consumo.
Impacto de la baja del Brent en el precio de la nafta
La otra señal de que el alivio todavía no baja completo al bolsillo está en los surtidores. Aunque el Brent cayó a la zona de u$s83, su nivel más bajo de los últimos tres meses, el mercado energético no espera rebajas en la nafta y el gasoil en el corto plazo. El descenso llegó después de la descompresión geopolítica entre Estados Unidos e Irán, muy lejos del pico cercano a u$s126 por barril que se había visto a fines de abril.
El problema es que las petroleras locales no trasladaron por completo a surtidores la suba que provocó aquel salto internacional y ahora buscan recuperar margen. YPF y el resto del sector absorbieron parte del desfasaje con un esquema de «buffer de precios», y los analistas estiman que la regularización de ese atraso demandará al menos dos meses en las condiciones actuales. Por eso, la baja del petróleo funciona más como alivio financiero para las empresas que como rebaja inmediata para el consumidor.
Conclusión: Alivio lento en el bolsillo a pesar de la baja de la inflación
En síntesis, la macro puede darle al Gobierno una noticia mejor en junio si la inflación logra perforar el 2%. Pero la calle sigue contando otra historia. Si la carne baja poco y se consume mucho menos, y si la nafta no acompaña la caída del crudo, el alivio va a seguir llegando más lento de lo que promete la foto general.
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