Luis Caputo y la decisión de cortar la «aspiradora de pesos»
Tras semanas de críticas y quejas de los bancos por la falta de liquidez, Luis Caputo tomó la decisión que se esperaba: en la última licitación del Tesoro de este miércoles apagó la «aspiradora de pesos», cortando una racha de política monetaria contractiva.
El vencimiento de $4,47 billones era relativamente pequeño, si se considera que en licitaciones previas el Tesoro se encontró con la necesidad de renovar montos hasta cuatro veces más grandes.
Los bancos demandaron bonos por $6,49 billones, lo que implica que, si hubiese tenido la voluntad de seguir absorbiendo dinero, Caputo podría haber tenido otro «rolleo» de 145% y sacar otros $2 billones de circulación.
La demanda de los inversores y la tasa de retorno
El grueso de la demanda de los inversores se centró en el título más corto, una Lecap que paga en noviembre próximo. La tasa de retorno nominal anual quedó en 28,5%, mientras que la tasa efectiva mensual es de 2,11%. En comparación con la licitación previa, se ofreció un premio mayor, ya que la tasa de la Lecap a octubre pagaba 27,5%.
Una licitación sin festejos para el Tesoro
No hay motivos de celebración para el Tesoro, ya que ofreció un menú acotado sin opciones de títulos con vencimiento posterior a las elecciones presidenciales de 2027. Tampoco logró extender la «duration» de la deuda ni ofrecer bonos duales que suelen tener alta demanda.
Críticas previas de los bancos y rigidez en los encajes
En la previa a la licitación, se generó una expectativa inusitada debido a una polémica entre la diputada Marcela Pagano y el ministro Caputo. Se cuestionó la gestión de los pesos absorbidos en la licitación anterior, generando teorías sobre su destino. Además, se criticó la rigidez en los encajes bancarios y su impacto en las tasas de interés.
Flujo de dólares y percepción de riesgo
En cuanto al segmento de la licitación en dólares, se completó el cupo anunciado, llevando a una captación de u$s1.030 millones con un bono que vence en 2029. La tasa de interés se estableció en 8,39% nominal anual, reflejando la percepción de riesgo del mercado sobre las elecciones presidenciales del próximo año.
Resumen
En resumen, la decisión de Luis Caputo de cortar la «aspiradora de pesos» en la última licitación del Tesoro refleja un cambio en la política monetaria contractiva. A pesar de la demanda de los inversores y las tasas de retorno ofrecidas, el Tesoro no logró extender la duración de la deuda ni ofrecer bonos duales. Las críticas previas de los bancos y la rigidez en los encajes bancarios han generado preocupaciones sobre el normal funcionamiento del sistema financiero. Por otro lado, el flujo de dólares y la percepción de riesgo del mercado siguen siendo aspectos clave a tener en cuenta en el contexto económico actual.
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