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Críticas del Papa a la inercia del clero: urge romper la rutina

Críticas del Papa a la inercia del clero: urge romper la rutina

El llamado del Papa a reforzar la vida religiosa

Alarmado por la “creciente erosión de la práctica religiosa”, el Papa León XIV acogió a los sacerdotes de su diócesis romana y los exhortó a colaborar con su obra de “mirar el signo de los tiempos, interceptando los cambios para relanzar el anuncio del Evangelio más allá del cansancio de la vida sacerdotal” y el “peso de la rutina”.

Un mensaje de esperanza en tiempos difíciles

Concluido el Año Santo de 2025, el pontífice parece haber puesto en el centro de su acción el reforzamiento de la vida religiosa, y particularmente la acción sacerdotal. En un mundo donde muchos se alejan de la fe y los jóvenes se sienten desorientados y desesperanzados, el Papa ofrece un mensaje de esperanza y renovación.

La importancia de anunciar el Evangelio con humildad

En su discurso a los sacerdotes romanos, el Papa León XIV destacó la urgencia de volver a anunciar el Evangelio como prioridad. Destacó la necesidad de evitar una sacramentalización sin otras formas de evangelización y propuso un cambio de paso para ayudar a las personas a reconectar con la promesa de Jesús.

Un llamado a la reflexión y la acción

El pontífice instó a los sacerdotes a revisar la iniciación cristiana y a experimentar nuevas formas de transmisión de la fe, especialmente involucrando a los jóvenes y a las familias. Reconoció el trabajo diario en las parroquias, pero señaló la necesidad de una inversión de marcha en la relación entre la iniciación cristiana y la evangelización.

La importancia de la apertura y el diálogo

En un mundo en constante cambio cultural y antropológico, el Papa hizo un llamado a acoger y escuchar, a reavivar “el don de Dios” y a caminar juntos en comunión. A los sacerdotes jóvenes, les pidió que “no se cierren” y que busquen ayuda y orientación en sus momentos de crisis.

En resumen, el mensaje del Papa León XIV a los sacerdotes romanos es claro: es necesario renovar el anuncio del Evangelio, adaptarse a los cambios culturales y antropológicos, e involucrar a los jóvenes y las familias en la vida religiosa. La esperanza y la humildad deben guiar el camino de la Iglesia en estos tiempos desafiantes.

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