La crisis de La Lácteo en Argentina
El momento crítico que atraviesan las empresas lácteas en la Argentina parece no encontrar fondo y no dejan de acumularse los nombres comerciales que transitan una instancia de abismo operativo y comercial. El duro presente que padecen compañías como Lácteos Verónica, SanCor y Nuevo Amanecer es ejemplo de las dificultades que golpean a un sector clave de la economía nacional. Los números en rojo que viene mostrando La Serenísima añaden dramatismo a un contexto marcado por las bajas ventas, el «sobrestock» de materia prima y un horizonte por demás acotado para la exportación. En el mapa de crisis que vienen delimitando las lácteas argentinas la única excepción parece ser La Suipachense, que se encamina a retomar la producción. Ahora, otra compañía con historia sobre todo en la lechería cordobesa parece encaminarse al derrumbe total: se trata de La Lácteo, que acumula 94 años de historia y hoy es presa de un declive por demás preocupante.
La Lácteo y una crisis con corte de servicios
Con base de operaciones en Ferreyra, La Lácteo acumula semanas sin producción y su plantel de trabajadores afirma que se multiplican los retrasos en cuanto al pago de salarios. Si bien la firma, propiedad de la familia Filippi, pareció tomar algo de oxígeno con la venta en agosto de 2025 de su planta en Villa del Rosario (Córdoba) a La Ramada, previo pago de 12 millones de dólares, lo cierto es que la situación general de la firma no ha hecho más que empeorar con el transcurrir de los meses.
Ya el año pasado las instalaciones en Ferreyra habían padecido el corte del servicio de gas, y eso luego se sumó la interrupción de la energía eléctrica. En declaraciones a medios cordobeses, Marcelo Matos, representante de los empleados de La Lácteo, dijo que la firma atraviesa un escenario de dificultades económicas, conflictos gremiales y caída de la producción que se acentuó a partir de finales de 2023.
Vandalizan las instalaciones de La Lácteo en Córdoba
En cuanto al estado de las instalaciones en Ferreyra, medios cordobeses afirman que los propios empleados de La Lácteo «realizan tareas de vigilancia antes hechos de vandalismo». En línea con eso, Matos precisó que «somos los empleados los que estamos haciendo de guardia para que no nos roben, porque nos han vandalizado todo lo que es la parte generadora, eléctrica, luces y cables«.
«Gracias a Dios no hay una deuda financiera en cuanto a préstamos. Creo que hoy La Lácteo tiene posibilidad de salir, tiene una posibilidad de resucitar de todo esto. Esto no es un reclamo de la empresa. Es un reclamo como trabajador. Mis compañeros tampoco están cobrando y no queremos una empresa cerrada, queremos seguir trabajando. Todos tenemos familia, hay gente con 40 años en la fábrica», dijo.
Reflexión final
Si bien la situación en cada empresa posee características que varían, lo cierto es que el estado de crisis que viene atravesando al sector lácteo en general sigue sin acercarles oxígeno a las compañías del rubro que, como en el caso de Lácteos Verónica, Nuevo Amanecer y SanCor, por mencionar algunos casos, y ahora La Lácteo, llegan a la mitad de este año con la incertidumbre de no tener asegurada la continuidad operativa y comercial.
En conclusión, la crisis que enfrenta La Lácteo en Argentina refleja las dificultades económicas y operativas que atraviesa el sector lácteo en el país. Con problemas de pago de salarios, cortes de servicios y vandalismo en sus instalaciones, la empresa de 94 años se encuentra al borde del cierre. La falta de apoyo del gobierno y del gremio agravan la situación, dejando en evidencia la fragilidad de una industria clave para la economía nacional.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/09/602309_landscape.jpg?w=750&resize=750,375&ssl=1)
