Un momento de alegría y sorpresa
John Joseph Prevost, uno de los dos hermanos del papa León XIV, compartió la emoción que vivió al enterarse de que su hermano Robert Prevost había sido designado como el sucesor de Francisco. La noticia llegó mientras se encontraba en su casa en New Lenox, Illinois, junto a su sobrina. Al encender el televisor y ver el nombre de su ser querido, la alegría desbordó el ambiente. «Ella empezó a gritar porque era su tío y yo no podía creer que fuera posible«, expresó en declaraciones a la Agencia AP.
Un honor y una responsabilidad
John Prevost manifestó un inmenso orgullo al saber que su hermano, un misionero comprometido con los más necesitados, se había convertido en el nuevo líder de la Iglesia católica. «Es todo un honor, es algo único en la vida«, destacó. Asimismo, reconoció que esta designación conlleva una gran responsabilidad y que la gente estará atenta a sus acciones en el futuro.
Un líder comprometido con los más vulnerables
John Prevost describió a su hermano como alguien preocupado por los pobres y por quienes no tienen voz. Expresó su deseo de que Robert Prevost sea un “segundo papa Francisco”, promoviendo la justicia y la equidad en sus acciones. «No va a ser ni muy de izquierdas ni muy de derechas«, agregó. «Más bien justo en el medio«, aclaró.
El camino hacia el pontificado
Desde su infancia, Robert Prevost mostró inclinación por la vida religiosa. Aunque su familia no esperaba que llegara a ser Papa, una vecina predijo su futuro cuando apenas cursaba primer grado. «Lo percibió a los seis años«, recordó John Prevost. Tras finalizar el octavo curso, Robert ingresó al seminario y se dedicó a su formación como sacerdote.
Un vínculo fraternal fortalecido
A pesar de la distancia durante algunos años, los hermanos Prevost mantienen un contacto diario. John Prevost reveló que su hermano, ahora Papa, llama regularmente y comparten conversaciones sobre diversos temas, desde política hasta religión. Incluso dedican tiempo a jugar al Wordle del día. Aunque reconoce que la dinámica cambiará con la nueva responsabilidad de su hermano, valora el vínculo fraternal que los une.
Un futuro de incertidumbre y cercanía
John Prevost reflexionó sobre la incertidumbre que trae consigo la designación de su hermano como Papa. Aunque no está seguro de cuánto tiempo tendrán para hablar en el futuro, anhela mantener la cercanía que los caracteriza. «Ya es extraño no tener a alguien con quien hablar«, confesó. A pesar de los cambios que se avecinan, el lazo fraternal perdurará.
En resumen, la designación de Robert Prevost como Papa ha llenado de orgullo a su familia y generado expectativas en la comunidad católica. Su compromiso con los más vulnerables y su visión equilibrada lo perfilan como un líder cercano a la gente, dispuesto a promover la justicia y la solidaridad en su pontificado.
