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Informe de la UP: Impacto de la educación a distancia durante la pandemia

Informe de la UP: Impacto de la educación a distancia durante la pandemia

El impacto del estancamiento en el consumo privado

El inicio de 2026 ha comenzado con señales de alerta para la economía doméstica. Tras un cierre de año marcado por la incertidumbre, el consumo privado mostró en enero una parálisis casi total, reflejando un escenario de extrema fragilidad en el poder adquisitivo de los hogares. Según los últimos datos, las familias argentinas han adoptado una postura «defensiva», limitando sus gastos a lo estrictamente necesario y postergando decisiones de consumo de mayor envergadura ante la ausencia de incentivos que dinamicen la actividad económica.

Este estancamiento se traduce en una dinámica de cautela que atraviesa a diversos sectores, desde la mesa de los argentinos hasta el mercado de bienes durables. Si bien se logró interrumpir una secuencia de caídas mensuales consecutivas que arrastraba el último semestre, la recuperación es tan leve que los especialistas prefieren hablar de una «meseta» más que de un repunte genuino. El panorama sugiere que, sin un motor claro de expansión, el gasto de los hogares continuará transitando por una zona de vulnerabilidad durante el primer trimestre del año.

La radiografía por sectores

El Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, registró en enero una mínima suba del 0,1% mensual en términos desestacionalizados. Sin embargo, el dato que más preocupa a los analistas es la comparación interanual, que arrojó una caída del 1,5%, marcando el segundo retroceso consecutivo en esta medición.

El informe detalla un comportamiento muy dispar entre los diferentes sectores de la economía:

El freno en el crédito y la recaudación

La debilidad del consumo tiene su correlato directo en las variables macroeconómicas y el financiamiento. Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la UP, advirtió que la falta de un motor claro de expansión dificulta proyectar un escenario de crecimiento en el corto plazo. Un indicador clave de este freno es la recaudación real del IVA, que cayó un 3,1% interanual, acumulando su tercer retroceso consecutivo, lo que evidencia el menor nivel de transacciones en la economía.

Por otro lado, el financiamiento a través de plásticos también muestra signos de agotamiento. Si bien las compras con tarjeta de crédito crecieron un 11,7% interanual en enero, este número representa una «marcada desaceleración» si se lo compara con los niveles del 20% que se registraban a finales de 2025. Este escenario de prudencia extrema demuestra que las familias están evitando el endeudamiento, priorizando el ahorro o el pago de gastos fijos. Para los especialistas, retomar la senda del desarrollo requerirá políticas que reactiven el dinamismo económico y saquen al consumo de esta zona de estancamiento defensivo.

Conclusiones

En resumen, el estancamiento en el consumo privado durante enero refleja una situación de fragilidad económica en Argentina, donde las familias muestran una marcada cautela en sus gastos y decisiones de consumo. La mínima suba en el Índice de Consumo Privado contrasta con la caída interanual, evidenciando un panorama desafiante para diversos sectores de la economía. El freno en el crédito y la recaudación son señales adicionales de la necesidad de políticas que estimulen la actividad económica y revitalicen el consumo en el país.

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