El drama de las viviendas tomadas en la Ciudad de Buenos Aires
En abril de 2023, el derrumbe de una vivienda tomada generó conmoción en Floresta. Sobre Avenida Rivadavia al 8700 decenas de familias quedaron atrapadas en medio de una montaña de escombros. El colapso de dos losas provocó la muerte de tres personas, entre ellas una nena de 12 años.
Este incidente reveló que en la propiedad vivían 30 familias y más de cien personas; se habían realizado construcciones precarias dentro de los ambientes existentes, subdivisiones y entrepisos. La estructura original no resistió, lo que finalmente provocó el derrumbe. Y además se reveló que no era la única vivienda tomada en el barrio.
El caso de Patricia Castro: una historia de lucha y recuperación
Así, en aquel momento, Clarín dio con una historia: la de Patricia Castro y su peregrinaje ante la Justicia y los organismos del Estado para recuperar una propiedad que había sido adquirida por la familia en 1968 y terminó tomada durante la pandemia.
Ayer la de Patricia se convirtió en la propiedad número 800 recuperada por la Ciudad, según datos compartidos por el Ejecutivo porteño. La casa de los Castro está ubicada en Bahía Blanca y Bacacay y durante décadas funcionó como un clásico hotel – pensión de barrio.
Pero la vivienda «había dejado de funcionar como hotel – pensión muchos años atrás. En 2018 mi papá comenzó a alquilarla a un grupo familiar de origen boliviano. Le pagaban muy poco, pero él los estimaba y se veía reflejado en ellos, porque tanto mis abuelos, como mi padre y mi madre, fueron inmigrantes españoles e italianos y sufrieron el desarraigo», contó Patricia a Clarín en 2023.
La lucha por recuperar lo propio
La situación se complicó cuando falleció el papá de Patricia: «Los inquilinos dejaron de pagar el alquiler, sub alquilaron las habitaciones a otras familias y transformaron el lugar en un taller textil, en un depósito y por momentos en una cocina de comida para venta ambulante».
Cuando ocurrió aquel derrumbe fatal de 2023, Patricia contó que había comenzado a pagar un seguro; tenía miedo de que pudiera ocurrir algo similar y que tuviera que correr con la responsabilidad sobre una tragedia. Además continuó pagando el impuesto inmobiliario local.
El proceso de recuperación y desalojo
Cuando vio los operativos que viene haciendo el gobierno de la Ciudad, decidió acercarse y hablar con los funcionarios. «No me quedé quieta. En la Justicia la causa estaba como frenada, permanentemente con apelaciones», relató Patricia. Al final, logró que un funcionario la escuché, le compartió toda su carpeta judicial y ayer temprano la contactaron para avisarle que ese mismo día sería el operativo.
Las tomas y los desalojos revelan no sólo la emergencia habitacional que padecen miles de familias en plena Ciudad de Buenos Aires, sino la falta de controles por parte del Estado y la maraña de trámites que deben sortear los propietarios para recuperar algo que les pertenece.
Conclusión
El caso de Patricia Castro es solo uno de los cientos de historias de lucha y recuperación de propiedades tomadas en la Ciudad de Buenos Aires. La falta de control por parte del Estado y la emergencia habitacional son problemas que requieren soluciones urgentes y efectivas para evitar tragedias como la ocurrida en Floresta en 2023. Es fundamental que se implementen medidas que protejan tanto los derechos de los propietarios como los de las familias que ocupan estas viviendas de manera irregular.
