El conflicto del gas en el NOA: una crisis que se agrava
El conflicto en torno al suministro de gas en el Noroeste Argentino (NOA) no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos días. A pesar de los esfuerzos del gobernador de Tucumán y el ministro de Economía, la promesa de intervención por parte de la Secretaría de Energía de la Nación no se cumplió en el plazo establecido. Las industrias citrícolas y azucareras del NOA se han visto afectadas por una restricción severa en el suministro de gas natural, lo que ha llevado a evaluar la detención de sus operaciones.
El costo inviable del gas importado
Ante la falta de gas de red, las industrias se ven obligadas a buscar Gas Natural Licuado (GNL) en el mercado internacional, a un costo que resulta inviable económicamente. El precio internacional del GNL ha escalado significativamente, cuadruplicando e incluso quintuplicando el costo del gas de red competitivo necesario para mantener la actividad productiva. Esta situación representa una pérdida pura que afecta la competitividad de las empresas y dificulta la exportación de productos.
La trama regulatoria detrás del recorte en el suministro
La reducción en la capacidad de transporte de gas hacia la región, sumada a la paralización de obras clave como la Reversión del Gasoducto Norte, han contribuido al agravamiento de la crisis. La falta de infraestructura adecuada, el agotamiento de la fuente de abastecimiento regional y la eliminación de subsidios han generado un escenario desfavorable para las industrias del NOA.
El reclamo de los industriales: «no somos la variable de ajuste»
Las empresas del NOA exigen una intervención urgente por parte del Gobierno nacional y las autoridades provinciales para restablecer la capacidad de suministro y garantizar tarifas razonables. La falta de previsibilidad y las decisiones regulatorias que afectan al sector productivo ponen en riesgo miles de empleos en las economías regionales.
Actividades en riesgo de parálisis
Diversos sectores industriales del NOA se encuentran en riesgo de sufrir una parálisis total o parcial debido a la crisis del gas, lo que afectaría a miles de trabajadores directos e indirectos. Entre las actividades más vulnerables se encuentran la industria limonera, los ingenios azucareros, los secaderos de tabaco, las plantas papeleras y cerámicas, entre otras.
Una ventana que se cierra con el invierno
La crisis del gas en el NOA afecta a sectores productivos cíclicos y estacionales, como la industria citrícola y azucarera, cuya ventana productiva actual no se recupera durante el resto del año. La paralización de estas actividades no solo impacta en la economía regional, sino que también pone en riesgo el sustento de miles de familias que dependen directamente de ellas.
En resumen, la crisis del gas en el NOA ha alcanzado niveles críticos, poniendo en riesgo la actividad productiva de la región y miles de empleos. La falta de acción por parte de las autoridades competentes y la ausencia de soluciones efectivas amenazan con profundizar el conflicto y sus consecuencias devastadoras para la economía local.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/10/605179_landscape.jpg?w=750&resize=750,375&ssl=1)