Dos incendios devoran España y una tercera ola de calor amenaza la extinción del fuego en Portugal

Buenas noticias sobre el incendio en el Parque Nacional Serra da Estrela, en Portugal. Los bomberos esperan darlo por controlado poco después de casi dos semanas quemando grandes extensiones de pinos.

El gobierno advierte sin embargo que el sábado llegará una nueva ola de calor y se espera un mes de septiembre más cálido y seco que la media.

“El riesgo de incendios forestales en Portugal, especialmente en el continente, sigue en plena temporada. Hemos pasado por una ola de calor de gran intensidad, con temperaturas que alcanzan casi los 50 grados, una segunda ola de menor intensidad pero aún con impacto y vamos a pasar por una tercera ola de calor probablemente en unos días”, advirtió Jorge Miguel Alberto de Miranda, presidente del IPMA (Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera).

El humo del enorme incendio ha llegado hasta Madrid, en la vecina España, unos 400 kilómetros al este.

El miércoles, más de 1200 bomberos y más de 400 vehículos respondieron a las llamas, y hasta una docena de aviones de bombeo de agua se unieron a la batalla a medida que avanzaba el día.

Dos incendios devoran la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana, en España, siguen activos dos grandes incendios que ya han arrasado más de 17.000 hectáreas. El de la Vall d’Ebo, en Alicante, es el mayor en una década. El de Bejís, en Castellón, se ha extendido a la provincia de Valencia. Hay al menos 2.000 personas desalojadas.

Ambos incendios han sido provocados por la caída de uno o varios rayos en zonas de alto valor ecológico y con profundos barrancos.

Veinticinco aviones combaten el incendio debido a la «dificultad enorme» de la orografía, que de momento impide la actuación de los equipos de tierra, según ha informado este martes el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. Tres bomberos han resultado heridos en las labores de extinción.

Incendio de Zaragoza estabilizado

En el noreste de España, un gran incendio forestal que creció rápidamente durante el pasado fin de semana y que se salió de control ahora se ha estabilizado. Obligó a evacuar ocho localidades y 1.500 personas de la provincia de Zaragoza.

Un funcionario del Gobierno local dijo este domingo que la situación es crítica en la localidad de Añón de Moncayo y que la prioridad de los 300 bomberos es proteger vidas humanas y pueblos.

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