El proyecto de ley del «Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias», conocido como Súper RIGI, enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, busca atraer inversiones de al menos u$s1.000 millones en sectores tecnológicos que aún no tienen presencia en Argentina. Este esquema, que estaría vigente por 5 años si es aprobado por el parlamento, tiene como objetivo captar proyectos en áreas como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital.
Qué sectores pueden acceder y cuáles quedan afuera
El régimen está dirigido exclusivamente a proyectos que desarrollen actividades que no se llevan a cabo en el país actualmente. Se enfoca en emprendimientos cuyo grado de desarrollo sea experimental o piloto, dejando afuera las ampliaciones, modernizaciones o reconversiones de instalaciones existentes. La intención es potenciar industrias completamente nuevas, como la inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital.
Cuánto hay que invertir y cómo se estructura el proyecto
Para acceder al Súper RIGI, las inversiones deberán ser de al menos u$s1.000 millones y canalizarse a través de Vehículos de Proyecto Único (VPU), sociedades creadas exclusivamente para cada emprendimiento. Se exige que al menos el 20% de ese monto se ejecute durante los primeros dos años desde la adhesión al régimen, garantizando así el compromiso financiero desde el inicio.
Qué beneficios impositivos y aduaneros ofrece el régimen
El proyecto contempla una alícuota reducida de 15% en el Impuesto a las Ganancias para los proyectos adheridos, junto con un régimen de amortización acelerada y la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal. Además, se prevé una reducción en la carga sobre dividendos y utilidades, que pasaría al 3,5% después de cuatro años. En cuanto a beneficios aduaneros, se exime de derechos de importación y exportación a bienes relacionados con el proyecto, así como a los productos exportados bajo el esquema.
Cuánta estabilidad jurídica garantiza el proyecto
El texto propone una estabilidad normativa de 30 años en cuestiones tributarias, aduaneras, cambiarias y de seguridad social, ofreciendo una protección extensa para las inversiones extranjeras. Además, contempla la posibilidad de recurrir a arbitraje internacional en caso de controversias entre el Estado y los inversores, alejando las disputas de la justicia local y brindando mayores garantías al capital extranjero.
Qué papel tienen las provincias en el Súper RIGI
El proyecto establece que las provincias y municipios deben adherir expresamente al régimen para que los proyectos en sus territorios puedan acceder a los beneficios nacionales. Cualquier norma local que limite o altere los incentivos previstos podría ser considerada nula, protegiendo así los beneficios frente a posibles restricciones locales. Esta disposición genera tensiones con el federalismo, ya que las provincias deben decidir entre adherir al régimen y perder cierto margen de acción o quedar excluidas de estas inversiones millonarias.
En resumen, el proyecto de ley del Súper RIGI busca atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos novedosos para la economía argentina, ofreciendo beneficios impositivos, aduaneros y de estabilidad jurídica. La iniciativa se enfoca en proyectos que impulsen industrias nuevas y experimentales, con el objetivo de fomentar la innovación y el desarrollo tecnológico en el país.
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