El Claridge: un emblema porteño con 80 años de historia
Hace 80 años, el 1° de agosto de 1946, se inauguró un hotel que con el tiempo se convertiría en un emblema porteño: el Claridge. Fue un pedido de los hermanos Felipe y Ottocar Rosarios al arquitecto Arturo Dubourg y se transformó rápidamente en una de las opciones de categoría de Buenos Aires. Y en una referencia para la cultura ciudadana.
La historia del Claridge está cargada de cultura de gran relevancia porteña. Tanto que en 1992 el arquitecto José María Peña, director del Buenos Aires Museo, otorgó a este hotel el título de “Testimonio vivo de la memoria ciudadana”. Y también denominó a Tucumán, entre Florida y San Martín como la “Cuadra del Claridge”.
Arquitectura e influencia
La fachada del edificio principal del Claridge, de diez pisos, tiene un estilo propio muy desarrollado por Dubourg en las décadas de 1940 y 1950. Está la clara influencia inglesa que se nota en la arquitectura georgiana. El ladrillo es un elemento esencial en las fachadas. Por eso es que el Claridge -ubicado en Tucumán 535- recuerda a otro hotel de Buenos Aires inaugurado un año antes y muy cercano, el Lancaster.
El ingreso, retirado de la línea municipal, está sostenido por columnas blancas con capiteles de orden jónico. Por dentro, su belleza también impresiona. El gran vestíbulo impacta por el uso de diversos tipos de mármol que fueron traídos de Italia para revestimientos: de Carrara, de Botticino, de Rosso Levanto y de Fior di Pesca.
Personalidades y eventos
Por sus pasillos caminaron diversas personalidades, como Alain Delon, César Milstein, Montserrat Caballé, Aga Khan, Umberto Eco, el Dalai Lama, Alessandra Ferri, Camilo José Cela. También se destaca una selección de tenistas internacionales como Steffi Graf, Martina Navratilova, Arantxa Sánchez Vicario, Birgit Nilsson, Conchita Martínez, Mary Joe Fernández, Björn Borg, Jimmy Connors, John McEnroe y Yannick Noah.
Pero, sin dudas, entre los puntos más destacables está el Piano Bar, que fue declarado Bar Notable por el Gobierno de la Ciudad en el año 2011 y que cuenta con una de las barras más famosas mundialmente.
Una experiencia cultural única
Martín Leopoldo Díaz es pianista y programador del Ciclo Cultural del Piano Bar. En diálogo con Clarín explica que allí se realizan veladas líricas con cantantes del Teatro Colón, noches de Jazz, catas de vinos y también el prestigioso Ciclo Literario Claridge que este año reunió a figuras de la literatura como Daniel Balmaceda, Florencia Canale, Pablo Melicchio, Tini de Bucourt y Mariela Blanco.
“Este es uno de los únicos piano bares de la Ciudad de Buenos Aires que tiene un ciclo cultural propio, dado que Eurostars Hotels -la cadena que compró la propiedad y que preside Amancio López Seijas- prioriza la cultura y el arte”, comenta Martín, quien asegura que lo que más se valora dentro del trabajo es la calidad artística que se ofrece.
Legado y continuidad
La historia del Claridge no se queda en el pasado, sino que se proyecta hacia el futuro. Su legado cultural y su compromiso con la excelencia artística lo convierten en un espacio único en la Ciudad de Buenos Aires, donde la tradición y la innovación se encuentran para ofrecer una experiencia inigualable a sus visitantes.
En definitiva, el Claridge Hotel es mucho más que un lugar de hospedaje. Es un símbolo de la cultura porteña, un espacio donde la historia y la modernidad se entrelazan para crear un ambiente único y lleno de experiencias memorables.
