Paro en la Línea C del subte porteño por presencia de asbesto
Un sorpresivo paro en la Línea C del subte porteño se lleva adelante este lunes por la mañana, generando complicaciones para los viajeros en las primeras horas del día. La medida de fuerza ha provocado largas colas para tomar un colectivo, especialmente en la zona de la estación Constitución, donde llegan miles de usuarios de los trenes provenientes del conurbano sur que se ven afectados por la interrupción del servicio.
«Paro de subte: no a los trenes con asbesto», se puede leer en los carteles que los Metrodelegados han colocado para visibilizar el reclamo.
La Asociación de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) anunció la medida durante la noche del domingo, tomando por sorpresa a los usuarios habituales de la línea.
Reclamo por presencia de asbesto
La suspensión del servicio se concentra únicamente en la Línea C, que conecta las estaciones de Constitución y Retiro. El resto de las líneas A, B, D, E, H y el Premetro operan con normalidad.
“La empresa no cumple con el acuerdo firmado en el acta del 31 de mayo de 2024, donde los coches Nagoya 5000 con asbesto ya no estarían en circulación para esta fecha”, expresó el secretario general del gremio, Néstor Segovia, en un comunicado.
El paro se extiende a lo largo del día, aunque desde Emova están en conversaciones con los gremialistas para resolver el conflicto.
Segovia señaló que la empresa no informó que una formación vencería ese día y que ya no debería seguir en funcionamiento, y que se esperaba la incorporación de nuevos coches libres de asbesto para los pasajeros.
Gestiones por la salud de los trabajadores y pasajeros
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha retirado 400 toneladas de asbesto, en respuesta a los reclamos de los gremialistas que llevan tiempo solicitando acciones al respecto.
“Estamos esperando una reunión. Hasta ahora no nos llamó nadie”, agregó el secretario gremial, enfatizando la necesidad de eliminar por completo el asbesto por la salud tanto de los trabajadores como de los pasajeros.
Emova, a través de un comunicado, expresó su preocupación por las medidas sindicales que perjudican a los usuarios directamente. Afirmaron que continúan trabajando en un plan integral de desasbestizado en toda la red, incluyendo la flota Nagoya, bajo supervisión de autoridades laborales y ambientales.
Se realizan constantes mediciones sobre la calidad del aire en las áreas de trabajo, que han arrojado resultados dentro de los límites considerados saludables. Las acciones se llevan a cabo en conformidad con normativas de seguridad laboral y estándares científicos y técnicos.
Conclusiones
El paro en la Línea C del subte porteño debido a la presencia de asbesto en los coches Nagoya 5000 ha generado complicaciones para los usuarios y ha puesto en evidencia la necesidad de cumplir con los acuerdos establecidos para garantizar la seguridad y la salud de trabajadores y pasajeros. Es fundamental que las partes involucradas lleguen a un acuerdo que permita reanudar el servicio de manera segura y eficiente.

