La crisis de Sudamericana de Lácteos y su impacto en la comunidad
Tras acumular un parate que suma algo más de tres meses, y una deuda de salarios extendida por el mismo lapso, Sudamericana de Lácteos está a un paso de volver a retomar su actividad. La compañía cayó en la parálisis durante la primera parte del año, lo que complicó la situación económica de toda la comunidad de Díaz, el pueblo de Santa Fe donde funciona la planta de la empresa.
Hasta hace escasas semanas, sus casi 80 empleados seguían presentándose a trabajar aunque en la planta la materia prima dejó de ingresar prácticamente desde enero de este año. Ahora, Pablo González, un empresario rosarino con antecedentes en el sector y una aceitera en la localidad de Serodino, ultima detalles para hacerse con el control de las instalaciones de la lechera.
La adquisición de Sudamericana de Lácteos por parte de Servio
Sudamericana de Lácteos produce marcas como Tambería Holandesa, Pensilvania, Tuca y Sudamlac, entre otras. La compañía se encuentra bajo control de la firma cordobesa Servio, especializada en la producción y venta de dulce de leche, ghee y mantecas premium.
La compra de Sudamericana de Lácteos por Servio trajo consigo un mercado de consumo deprimido y complicaciones para mantener la planta en funcionamiento. Esto impactó en toda la comunidad santafesina, que depende económicamente del buen desempeño de la empresa láctea.
El proceso de traspaso y la reactivación de la planta
Pablo González ha manifestado que el proceso de traspaso está prácticamente cerrado y que solo restan cuestiones administrativas para concretar la transferencia accionaria. Se espera que la hoja de ruta de la empresa se oriente hacia la estructuración del perfil exportador de la usina láctea.
La reapertura de Sudamericana de Lácteos sería con la continuidad de todos los empleos. González se comprometió a asumir el pasivo correspondiente y a realizar acuerdos con tamberos, proveedores y trabajadores para garantizar la continuidad operativa.
El impacto en los empleados y la comunidad
Sudamericana de Lácteos debe más de cuatro meses de salarios a sus empleados, quienes también han visto afectados el pago de cargas sociales, obra social y aportes jubilatorios. La incertidumbre sobre el futuro de la empresa mantiene en vilo a los 77 trabajadores que han acumulado meses sin cobrar sus salarios.
La comunidad de Díaz, que depende económicamente de Sudamericana de Lácteos, ha sufrido las consecuencias de la crisis de la empresa. La reactivación de la planta sería un respiro para la localidad y sus habitantes.
Conclusiones
La posible adquisición de Sudamericana de Lácteos por parte de Pablo González representa una luz al final del túnel para la empresa, sus empleados y la comunidad de Díaz. Con el compromiso de mantener los puestos de trabajo y sanear la situación financiera, se vislumbra una oportunidad de reactivación que beneficiará a todos los involucrados.
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